¡Buscan políticos que ayuden a Isabel a salir de la cárcel!
Isabel es una joven mujer indígena presa en el Centro de Reinserción social número 5 con sede en San Cristóbal de Las Casas. En una de las celdas de esta lapidaria cárcel, donde los fríos en esta temporada son descomunales, se encuentra rezando día a día para que la solidaridad del pueblo chiapaneco se haga valer y puedan dar una “aportación voluntaria” para juntar algo así como 35 mil pesos que le permitan salir de la cárcel y poder estar con la familia.
La agrupación Colectiva Cereza informó el hecho, aunque no se dijo la causa por la que se encuentra en prisión Isabel, es de humanos solidarizarse con esta mujer que fue sentenciada a tres años dos meses de prisión, tiempo del cual ya ha cumplido un largo año.
El delito, suponemos, no es grave ya que su proceso puede seguirlo en libertad siempre y cuando pague la fianza que le fijó el juez de 5,490 pesos y una multa de 29,500 pesos. Su condición de pobreza extrema, dijo la organización que busca ayudarla para que salga de la cárcel, no le permite obtener el recurso.
Al día lunes, llevaban recaudado 16 mil 650 pesos y esperan que para el 20 de enero de 2023 puedan obtener la multa y fianza fijada por un juez penal. Creemos, por otro lado, que los datos básicos como el tipo de delito cometido y el origen de la mujer que se dice es inocente del cargo que le imputaron, se reservó por cuestiones de seguridad
Este caso como cientos más, los hay idénticos en los centros penitenciarios del estado y del país, pero por carecer de recursos, las víctimas tienen que permanecer encerrados, humillada a cumplir con las leyes penitenciarias que dejan mucho que desear.
La pregunta obligada al caso de Isabel es ¿acaso no hay alguna persona pudiente que pueda aportar la cantidad restante para que la mujer pueda salir de la cárcel? ¿No es esta la mejor ocasión para que un político se deshaga de los “centavos” que le sobran para donarlos y regalarle el mejor regalo de Año Nuevo a la joven indígena?
¿Dónde están esos aspiracioncitas a las grandes ligas? ¿Dónde encontrar la mano solidaria de quienes vemos promocionándose en bardas y lonas por todo el estado, dónde? O si hablamos de representantes populares, ¿dónde se podrá localizar a los diputados y diputadas que se rasgan las vestiduras con acciones de beneficencia hacia el prójimo?
Quizás estén junto con sus familias, disfrutando de las festividades decembrinas, arropados del calor de los suyos, con un bonche de recursos recaudados bajo los colchones. Justo en estos momentos es cuando debe salir a flote de qué están hechos, y no por la suma de dinero que se requiere, porque es una bagatela comparada con lo que tienen, sino porque se trata, seguramente, de una indefensa mujer que no les traerá beneficios, votos. El caso no es de reflectores sino de humanismo.
El viacrucis de Isabel como de miles de hombres y mujeres recluidos en los ceresos, se terminaría si los políticos se organizaran para atender los expedientes de gentes que están en esta condición. Sólo por citar un ejemplo, hay 53 diputados, 40 locales y 13 federales, así como 4 senadores, que, si quisieran, se dedicaran a estudiar este tipo de casos y júrenlo que, en menos de un año, harían feliz a cientos de familias que hoy lloran y sufren por la ausencia del motor que los guiaba y mantenía.
Los alcaldes en funciones que hoy gozan de impunidad por la protección del titular de la Auditoría Superior del estado, Uriel Estrada Martínez, como el de San Fernando o Simojovel, por citar de los más cuestionados por sus cotos de poder y corrupción, deberían hacer una obra de caridad en su vida. No citamos a las “corcholatas” porque están volando en otro nivel y no tendrían tiempo para detenerse a checar este tema.
Dice un refrán que “querer es poder”, pero lamentablemente no existe esa capacidad humanitaria. En temas y casos como el de Isabel, los políticos bien podrían empezar a revolucionar conciencias para evitar que sigan cometiéndose múltiples violaciones a los derechos humanos de quienes habitan los pueblos indígenas, principalmente.
Ojalá haya alguien que escuche y se ofrezca a hacer una transferencia bancaria, desde la comunidad de su hogar o de su oficina, para darle, reiteramos, una inmensa alegría a Isabel. Como medio de comunicación hacemos nuestra parte. Dejamos los datos que la agrupación Colectiva Cereza está manejando como intermediaria: llamar al número celular 967 147 2243, o depositar directamente a la cuenta bancaria 2903 9458 20.
Que no les quepa la menor duda que el primero que alce la mano, tendrá más votos que si hubiese hecho un mitin en la Arena Cuesy, en la capital chiapaneca.










