En el caso de los líquidos calientes, los incidentes aumentan por inmersiones accidentales, principalmente, por eso es importante evitar que los menores se acerquen a las ollas

Marco Alvarado/ Diario de Chiapas
Para terminar bien el 2022 es mejor que los menores estén lejos de actividades que puedan provocarles quemaduras.
Hasta un 80 por ciento de las quemaduras que ocurren en diciembre se debe a líquidos; ollas en las estufas, agua caliente para bañarse, preparación de bebidas calientes, entre otras fuentes con las que suelen estar en contacto.
Y aunque parezca que no, con un litro de agua caliente un niño de dos o tres años puede tener quemaduras en su cuerpo por arriba del 30 por ciento.
Otra causa muy común de quemaduras en estas fechas es la manipulación de pólvora, que pueden provocar quemaduras muy profundas de diferentes tipos y grados, principalmente en las piernas y manos.
Pero en el caso de los líquidos calientes, los incidentes aumentan por inmersiones accidentales, principalmente, por eso es importante evitar que los menores se acerquen a las ollas o cazuelas que contienen estos líquidos.
Además, un menor expuesto a una de estas quemaduras tendrá lesiones más severas que un adulto, con un riesgo aún mayor de sufrir amputaciones.
Especialmente cuando el contacto provoca lesiones muy graves, profundas que no solamente afectan piel sino tejidos como: grasa, músculo y hueso.
De acuerdo con especialistas del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), en esta temporada aumentan las emergencias en la Unidad de Quemados, y en muchos casos los sobrevivientes son derivados al Hospital de Traumatología, Ortopedia y Rehabilitación, que cuenta con el Servicio de Microcirugía, donde los especialistas se enfocan en reconstruir con piel de un mismo lado e injertos con músculo para cubrir articulaciones o áreas especiales como manos, pies, cara y cuello.

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