Bastaría una nave en órbita para saber si hay vida bajo Encélado

Agencias
La visita de una nave espacial en órbita es todo lo que se necesitaría para saber con certeza si microbios similares a los de la Tierra pueblan el océano subterráneo de la luna Encélado.
Es la conclusión de un equipo de investigadores liderado por la Universidad de Arizona, que subraya la idoneidad de tomar muestras en los penachos de material que salen desde esta luna de Satruno al espacio, aunque la masa total hipotética de microbios vivos en el océano de Encélado sería pequeña.
“Está claro que enviar un robot que se arrastre por las grietas del hielo y se sumerja hasta el fondo marino no sería fácil”, afirma Regis Ferrière, profesor de Ecología y Biología Evolutiva y autor principal del estudio, quien explica que se han diseñado misiones más realistas que utilizarían instrumentos mejorados para tomar muestras de los penachos, como hizo Cassini, o incluso aterrizar en la superficie de la luna.
“Simulando los datos que una nave espacial en órbita más preparada y avanzada obtendría sólo de los penachos, nuestro equipo ha demostrado ahora que este enfoque bastaría para determinar con seguridad si hay o no vida en el océano de Encélado sin tener que sondear las profundidades de la luna”, afirma en un comunicado. “Se trata de una perspectiva apasionante”.
Situado a unos 1.200 millones de kilómetros de la Tierra, Encélado completa una órbita alrededor de Saturno cada 33 horas. Aunque la luna ni siquiera es tan ancha como el estado de Arizona, destaca visualmente por su superficie; como un estanque helado que destella al sol, la luna refleja la luz como ningún otro objeto del sistema solar. A lo largo del polo sur de la Luna, al menos 100 gigantescos penachos de agua brotan a través de grietas en el paisaje helado, como la lava de un violento volcán.

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