Dr. Mario Morales
Fundador de la Sociedad
Chiapaneca de Cardiología,
ex-delegado regional del Consejo Mexicano de Cardiología. Recibió un reconocimiento del Senado de la República por su actividad
profesional.
Carlos Castro /Darío Delgado
En esta edición de “Personaje del mes” tenemos la entrañable entrevista con el Dr. Mario Humberto Morales Medina, director general del Hospital San Lucas, quien nos compartió su experiencia como médico y padre de familia, pero, sobre todo, su opinión sobre el futuro del sector de la salud en Chiapas, los cambios que ha tenido la medicina y su clave de éxito.
¿Quién es Mario Morales y de donde es originario?
Soy originario de Tuxtla Gutiérrez, acá realicé mis
estudios básicos. Luego, me fui a la Ciudad de México a estudiar Medicina en la UNAM, estuve siete años viviendo en la capital y posteriormente me regresé a Chiapas a
realizar mi servicio social (internado). Soy hijo de padres que ya fallecieron; mi papá era comerciante y mi mamá era
enfermera, desde muy pequeño me gustaba ir a donde
trabajaba ella en el hospital regional “Pascasio Gamboa”, es por eso que me nació el gusto por ser doctor.
Comencé a involucrarme en el hospital para observar y analizar lo que hacían estando en la preparatoria. Entrando a cirugías y operaciones junto con algunos médicos para ir aprendiendo viendo como realizaban su trabajo. Todo eso me fascinó e incentivó más a mi vocación.
¿Qué significa para usted la medicina?
Es mi vida, significa mucho. Ya tengo cuarenta y seis años como cardiólogo y cincuenta y dos años como médico. Para mí, mi entrega ha sido esta profesión. Por ejemplo, ahorita en la pandemia estuve trabajando y únicamente tuve un receso porque tuve contacto con pacientes con Covid, incluso en el hospital tuvimos un bunker para el tratamiento. Me tuve que retirar tres meses para descansar y estar con mi familia.
¿Qué valores le ha inculcado a su
familia?
La ética, honestidad, entrega, los valores de
conducta, respeto y mucha fe en Dios. Esos valores han sido bien cimentados a mis cuatros hijos, que son excelentes y grandes profesionales.
¿Cuál es su religión?
Soy católico desde nacimiento; mi padre y mi
abuelo estuvieron en el seminario.
¿Cómo ha trabajado con los pacientes que son fieles a su religión?
Hay religiones que no permiten que les pongan sangre. Es una lucha para nosotros , por que son casos
difíciles.- El poder convencerlos de que está de por medio la vida de un niño, de una señora o de un
paciente que está sangrando y que se va a morir de una anemia. Entonces, muchas veces no permiten que se les aplique sangre. Para nosotros es muy
complicado y lastimoso que no podamos hacer eso con los pacientes, quienes se llegan hasta morir.
Todos los médicos nos involucramos
afectivamente con los pacientes. De hecho, el
índice de suicidio entre los médicos es mayor entre la población en general, porque siempre
absorbemos algo del paciente, aunque aparentemos ser fríos, afectándonos emocionalmente al ver el sufrimiento, sobre todo, cuando nos sentimos
impotentes de no poder ayudarlos más.
¿Cómo ha sobrellevado el
trabajo con la familia?
Siempre he tratado de darme el tiempo de disfrutar a mi familia. De tal manera, que desde siempre he buscado la manera de tener la mejor convivencia con ellos; de salir de vacaciones cada seis meses por lo menos una semana. Ha habido ocasiones que hemos estado arriba del carro para irnos con las maletas, pero de repente surge una emergencia y se tiene que cancelar todo.
Una vez me tuvieron que ir a traer en helicóptero a Puerto Arista para atender a un paciente que estaba grave, porque era al único que le tenía confianza. Así que me tuve que ir rápido.
¿Cuál es su pasatiempo favorito?
Leer y pintar. Desde joven me gustó dibujar y
pintar, incluso, hice una revista de puro “chisme” de lo que se decía en los corredores.
¿Quién ha sido su principal inspiración?
Mi madre fue mi inspiración, porque ella era enfermera, le
fascinaba su profesión, encontrando prácticamente el camino con ella, cuando me llevaba al hospital.
¿Qué opinión tiene sobre los cambios que ha tenido la medicina en los últimos años?
Ha sido favorable con cambios extraordinarios. Surgiendo nuevos equipos que puedes ver hasta el corazón por dentro del paciente como “ciencia ficción”. Cuando llegó el primer aparato en el Instituto de Ecocardiografía yo me quedé impactado. Al principio era blanco y negro lo que se veía en la pantalla, luego salió a colores, donde la
sangre, las venas y todo lo demás se veía tal y como era el corazón.
También, la hemodinamia; el destapar las arterias del corazón que esto se inició en 1972. Esto fue muy favorable para muchos médicos, porque ahora se puede destapar sin operar al paciente.
¿Cuáles han sido los retos que ha enfrentado como médico?
Siempre hay retos de irse superando, de estar al día con la medicina y de no rezagarse. Tiene que estar uno actualizándose, dentro y fuera del país.
¿Qué le hace falta a Chiapas para tener un mejor desarrollo en el sector de la salud?
Hay muchas carencias en los hospitales, les hace falta
medicamentos, instrumental y equipos novedosos para
tratamiento de pacientes.
Chiapas siendo el estado más pobre de la república, pues acá estamos más rezagados todavía. Yo creo que el presupuesto que se destina para salud es muy poco.
Argentina que tiene una inflación mucho mayor que nosotros, cuenta con servicios de salud de primera. Tienen un gran presupuesto de salud, los hospitales diez veces mejor que acá en México, los servicios y adelantos de tecnología están al día.
Por eso mucha gente, aunque tenga los derechos de salud gratuitos, buscan mejor los hospitales privados, porque la atención es rápida y muy buena, prácticamente tienen lo necesario.
Cabe destacar que el hospital San Lucas se encuentra en el doceavo lugar como uno de los mejores hospitales privados.
¿Qué mensaje le brinda a las nuevas
generaciones?
Siempre les he dicho que deben de tener vocación para estudiar
medicina, porque muchos entran creyendo que van a ganar
demasiado dinero de la noche a la mañana. Aquel que no tiene
vocación fracasa, tiene que tener entrega, aconsejándoles que la ética es muy principal en esta profesión. El médico que tiene ética, siempre tendrá consulta.
¿Cuál es su clave de éxito?
El respeto, la amabilidad y afecto hacia mis pacientes, teniendo siempre la ética.
¿Cómo ve a Chiapas en un futuro?
Deseo a un Chiapas con un mejor futuro, donde nos den una mejor atención, donde volteen a ver más para nosotros, donde nos tomen más en cuenta y que mejoren las condiciones de trabajo.
A mis colegas les digo, que procuren ir a todos los lugares aledaños y que se desarrollen ahí, que no se concentren solo en la capital.

















