Edén Gómez Bernal / Diario de Chiapas
Tras el accidente que se presentara sobre el Bulevar Belisario Domínguez, al poniente de la capital, donde dos estudiantes de la Universidad Autónoma de Chiapas resultaron heridos, se ha determinado que son diversas circunstancias las que se deben considerar, tanto el tema de tránsito con las vialidades como el funcionamiento del transporte público.
Y es que una realidad es que fue un accidente por alcance de un particular con una combi, sin embargo, esto mantiene en una situación grave a estos dos alumnos, sin que hasta el momento se tenga mucho avance sobre el responsable de este accidente.
Al respecto, Omar Vázquez Martínez, presidente de la Coordinación Estatal de Transportistas en Chiapas, señaló que es necesaria y urgente la capacitación de los choferes, independientemente de la capacitación que realizan las autoridades de transporte, los dueños de las concesiones deben realizarlas.
Sin embargo, refirió también que el tema de la división y distribución de las calles y avenidas de la capital son un desastre, “la realidad es muy poco el espacio que se tiene para el transporte en las paradas, ya que es una polémica, porque incluso los ciclistas tienen derecho a que haya un espacio para ellos, pero no se midió el impacto para los usuarios del transporte, para el mismo transporte y los demás choferes particulares”, dijo.
Esto ocasiona que en muchos casos cuando las denominadas bahías están ocupadas por otras combis, se tengan que estacionar sobre el arroyo vehicular, y eso genere daño, afectaciones, y riesgos, lamentablemente con accidentes como el suscitado en esta ocasión.
Expresó que lo ideal es que se tuvieran vialidades amplias, mejoradas, un claro ejemplo del negligente trabajo en el tema es el centro de la ciudad, con la administración de Yassir Vázquez, que en vez de ampliar redujeron el centro, lo que ocasiona afectaciones y daños para todos los sectores.
Dicha situación en el tema de seguridad de los usuarios no solo es responsabilidad de los transportistas, sino también de la autoridad de tránsito, que en muchas ocasiones es omiso ante las sanciones o criterios para aplicarlos.










