Marco Alvarado/Diario de Chiapas
Pese a la protección que brinda, en México solo tres de cada 10 infantes es amamantado de forma exclusiva durante los primeros seis meses de vida, de acuerdo con datos del Instituto Nacional de Salud Pública (INSP).
Además, de acuerdo con los últimos estudios realizados, y que cita este instituto, la leche materna también protege a los bebés contra el Covid-19 ya que “muestran la presencia de anticuerpos de tipo IgA para el SARS-CoV-2 en la leche materna de madres que han sido infectadas, sugiriendo la posibilidad de que mantener la lactancia materna puede disminuir el riesgo de infección de Covid-19 en el lactante”.
Es por ello que este instituto reconoce la urgencia de tener políticas contundentes para promover y proteger la lactancia materna, ya que la ausencia de lactancia tiene efectos perniciosos cada año; 3.8 millones de casos de enfermedades y más de cinco mil muertes de infantes menores de un año en el mundo.
La lactancia materna tiene múltiples beneficios para la salud física, emocional y mental en los menores y sus madres, a corto y largo plazo, incluso previniendo enfermedades crónicas en ambos. En los menores, a corto plazo previene de enfermedades respiratorias, otitis, diarrea, enterocolitis necrotizante, leucemia, muerte de cuna, y ganancia acelerada de peso.
No obstante, de acuerdo con los datos, México es unos de los países con las tasas de lactancia materna más bajas en América Latina; lo anterior, aunado a la falta de acciones y políticas contundentes desde hace décadas para proteger, apoyar y promover la lactancia materna, tiene implicaciones importantes en la morbilidad.
También se advierte del error de pensar que las fórmulas son incluso mejores que la leche materna, ya que las estrategias de comercialización de estos productos influyen de forma negativa en la promoción y las prácticas óptimas de lactancia.
Las familias mexicanas gastan cerca de cinco millones de pesos por la compra de fórmula infantil cada año.
Sin embargo, la leche materna tiene aportes que no ofrecen las fórmulas; anticuerpos, hormonas, antivirus, antialergénicos, antiparasitarios, factores de crecimiento, además de vitaminas, minerales, grasas, proteínas, agua y carbohidratos, excepto azúcares, que suelen estar presentes en grandes cantidades en las fórmulas.
Pese a sus beneficios, la lactancia materna enfrenta diversas barreras individuales, sociales, culturales, en los servicios de salud y en las políticas públicas, que deben ser eliminadas para favorecer una práctica que beneficia la salud pública.

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