Enrique Flores Amastal Ciudad de México
Mujer tu naturaleza
Mujer tu naturaleza
es prolongar la existencia,
aquí y en un ahora constante.
Pero nos necesitamos
para complementarnos,
como el sol al planeta
para alumbrarlo, generar luz.
Sí yo no te veo, no existes,
soy como un amplificador
que traduce las vibraciones,
entonces somos en la existencia
en un eterno ahora.
En la plenitud de los siglos,
jugamos los dos roles,
por un espacio soy tú y tú
eres yo. Un aro girando.
En este viaje, hay tanta soledad
que no hay forma de separar
lo azul del infinito, se prolonga.
Hay niebla que cubre vergeles
con vivos colores
similar a una aurora boreal.
Pero atrás de las dolencias,
de niebla, está el sol infinito
intensamente brillando.
Dame tu mano,
no es cierto que lo sepa todo
solo que con tu compañía
se calman mis pensamientos
y nos sirven de guía en esta noche
donde las estrellas alumbran las necesidades.
En tanto vamos a la luz, a la esperanza,
la mente es la fuente de lo creado.
Imaginé tu rostro, lentamente tu anatomía,
un minuto después, te encontré,
bebí lentamente tu mirada,
tu sonrisa,
pero por alguna circunstancia
habitas otro sueño,
otra esperanza.
Aguanta corazón, aguanta,
no es tiempo para el descanso,
solo es un fatiga pasajera,
vuelve a tu trabajo, silencioso,
de rojo es tu vida.
Inunda cual veloz océano
hasta el último capilar
siempre vida.
Enrique Flores Amastal










