Comer es un placer, celebrarlo más
Jorge Alberto Rincón Acebo [email protected]
Previo a la colonia, se buscaba la flor de del Niluyarilo en las festividades de Chiapa. El muchacho que obtenía la flor, era saeteado en brazos y pierna para sangrar sin morirse; al verlo, la madre tierra lloraba en forma de lluvia, lo que era festejado con tambor y pito. Al llegar con comida, me escanciaron con la madre tierra y bailaron o si se dan cuenta, a veces sus cantos son guturales.
Nos dejamos llevar por la comida de tamales de la Candelaria. Remontándose a los 40 días de purificación de la Virgen María, parida. Hagamos un repaso de lo compartido a través de los 11 años de Arte y Cotidianeidad, cumplidos en la tercera semana de enero.
Se ofrecían sacrificios a Februo para propiciadoras con las almas de los fallecidos. Acompañados de cánticos propiciatorios, solicitando la perpetuación de la germinación, tierra fértil, trabajo para que se produzca el alimento. Las antorchas encendidas en su honor, se perpetúan en las festividades de la Candelaria o purificación de la Virgen, que ocultan celebraciones previas al catolicismo.
La vida se sustenta con la muerte, los vegetales se alimentan de los animales en descomposición y estos de los vegetales en el eterno ciclo: nada se pierde, todo se transforma. Desde el 1º. de enero al 21 de marzo en el hemisferio norte, hay ausencia de calor, confrontado con la posibilidad de fenecer.
El concepto de purificación, sirve para diferenciar sustancias puras y mezcladas. A través de observar el líquido surgido de una fruta, de un tallo o de un manantial. Se asocia con la salud y la enfermedad. Si ingieres agua turbia, mínimo poseerás vómitos y diarreas .
El 1º. de abril se festejaba en Roma a Venus y a Fortuna se le decía verticordia, la que “Contiene sus deseos”. Las mujeres les pedían mejorar sus imperfecciones y salud. Relacionada con Dionisos, Baco, Pan y Fauno, los mismos con diferentes nombres.
Cada pueblo le agrega cualidad anecdótica, así surge verticordia en Roma. Dama que contiene sus deseos. Todas las festividades se relacionan con comer para sobrevivir y si es posible, ‘ponerse galán’.










