Fabiola, muy propia, amenaza con entablar denuncia por daño moral
Ahora resulta que la diputada Fabiola Ricci Diestel, defensora de los grupos étnicos que la llevaron a ocupar una curul en el Congreso del Estado de Chiapas, se dijo ofendida por los señalamientos que le indilgó, aclaramos, la alcaldesa de Teopisca Josefa María Sánchez Pérez, de que estuvo haciendo transacciones ilegales a través de su hermano Martín y el extesorero Javier Velázquez Díaz.
Desde la sede de la LXVIII Legislatura local, muy envalentonada por el fuero que le da la Constitución, amenazó con demandar penalmente contra todos aquellos o aquellas personas que han lanzado señalamientos en su contra sin sustento.
Acaso agarró valor por la denuncia por daño moral que interpuso Pedro Salmerón, propuesto por la presidencia de México para ocupar la Embajada de México en Panamá en 2022, tras la acusación de presunto delito de acoso sexual contra varias alumnas.
A la diputada le remarcamos que por la forma en que se conduce, la que lanza provocaciones es ella, pues la prensa seria y profesional como el Diario de Chiapas, no inventa, sólo reproducimos lo que la contraparte informa o denuncia, como es el caso de la alcaldesa, quien hizo llegar a los medios de comunicación las pruebas de los actos corruptos del hermano y el extesorero, también líder de Betania.
La mencionada legisladora no dice lo mismo de sus chamuscados comunicados disfrazados de notas “reporteadas” que envía su grupo de allegados para denostar a la alcaldesa Josefa María, a quien exhibió con una serie de cheques que le extendió su amigo Uriel Estrada Martínez, auditor del estado.
Ahora que la legisladora se dice mártir de una serie de calumnias que le han causado daño moral y “sobre todo, por ejercer violencia política hacia su persona», acaso no es lo mismo lo que ella hizo al circular cheques que recibió la alcaldesa y cuestiona el destino de dichos recursos. ¿No se toma esto como una difamación pues la diputada no da pormenores de quién los proporcionó, cuándo, en dónde y para qué fin?
Nadie estaría hablando o señalando lo que la alcaldesa de Teopisca denunció si los negocios de su familia fueran legales. La presidenta municipal es la que se adujo amenazada en su gestión por el ex tesorero, a quien relaciona con los tratos directos con el hermano de la diputada.
Si la representante popular no hubiese hecho llegar su denuncia, nadie, eso sí, júrelo, estaría recordando que en el Congreso del Estado “trabaja” la sindicada “representante popular”, que ayer formaba parte del partido Acción Nacional (PAN) y que hoy funge bajo el manto de Morena porque sus ‘ideales’ así se lo indican.
El choro que les dictó a los periodistas de la fuente en el Congreso nada tiene que ver con la “tocadera” de puertas que hizo para que las baterías de descarga se enfoquen contra Josefa María, quien, por cierto, hoy se sabe, está aterrada por la campaña de desprestigio que se le ha emprendido en su contra.
Tanto es el miedo que tiene la presidenta municipal, que no se ha atrevido a abrir la boca, pues las amenazas contra su persona y su familia han sido directas y tienen nombre y apellido. Sin embargo, en ella predomina la sensatez porque, dice, no podría abrirse de capa si sabe que de ésta no podría salir bien librada.
Por ello decimos que la diputada Ricci Diestel intenta desviar la atención de la verdadera situación política y social del municipio al llamar a que se termine con la violencia que existe en la zona.
Dice el refrán que ‘quien no te conozca que te compre’ y ante este gran significado de estas líneas, ya estamos entendiendo qué clase de mujer revanchista es la legisladora.
A los medios de comunicación, a los que nos conducimos reproduciendo la voz de los que sufren atropellos, no nos espantan con el “petate del muerto” bajo la cortina de humo de que son seres intocables y todo lo que hacen es lo correcto.
Ya se vio que la denuncia contra la diputada fue de la misma presidenta municipal. Entonces, que Ricci Diestel primero solucione y aclare lo que la alcaldesa le sindica y no se enjuague la boca diciembre que se le daña moralmente.
Se entiende que, a Morena, partido en el poder, no le gustaría que el tema suba de tono porque simplemente el “horno no está para bollos”, pero si no quiere que sus allegados estén en la mira del telescopio, pues que se pongan a trabajar y cierren el pico. No vaya a ser que la alcaldesa de Teopisca reparta toda la documentación que tiene muy bien resguardada y la haga llegar a los medios.
Ahora que, si se decide a demandar, se hará rica, pues decenas de páginas virtuales y medios de comunicación de radio, prensa y televisión, reprodujeron la denuncia pública de Josefa María. Hay que lo vea.










