Democracia endeble, frágil
El poder es el poder y en México como en China, las condiciones no cambian. El hombre al conquistar lo más alto, por costumbre intentará conservar su status, su supremacía. Lo mismo pasa en el mundo cuando de partidos políticos se trata y, por lógica, México no es la excepción.
En diciembre pasado, la Cámara de Diputados se abocó a aprobar la integración de quienes se encargarían de revisar los perfiles de los cuatro consejeros del Instituto Nacional Electoral, que en abril dicen adiós a sus funciones, entre ellos, el presidente Lorenzo Córdova Vianello.
De que se van nadie lo puede objetar, está en la ley y hasta ahí todos están de acuerdo, aunque en este proceso se cuestione que ganen como reyes, con la salvedad de que, a lo largo de los últimos 26 años, cuando logró arrancarse de las manos del gobierno y ser un órgano autónomo, su característica principal es que ha sacado adelante elecciones transparentes, validando el triunfo al PAN, al PRI y en este último tramo a Morena.
Nadie se puede quejar del trabajo autónomo, objetivo, independiente, imparcial y neutral, que ha tenido en los procesos democráticos de sus diversas elecciones presidenciales y las llamadas intermedias. Mismos conceptos que le indilgó la cámara de Diputados a los miembros del Comité que seleccionará a los nuevos consejeros.
Pero qué curioso que cuando más procesos democráticos se presumen y más transparencia se jacta para elegir a los que tendrán en sus manos las elecciones de 2024, los “seleccionados con lupa” hayan resultado ser, no sólo afines a Morena, sino que le profesan un amor incondicional al presidente de México.
Y en este descubrimiento las ilusiones de pasar a un primer plano de la objetividad caen como si de repente alguien es presa de una bala pérdida, es decir, no se lo esperaba en ese momento, pero consciente está de que puede suceder si habita una zona dominada por los grupos violentos y donde no hay políticas de contención al crecimiento de los grupos de la delincuencia organizada.
El trabajo periodístico aunado a las ventajas de las redes sociales, hoy ha demostrado que en esto de la parafernalia de la democracia lo que impera es la demagogia, el engaño. Resalta que a los mexicanos se les quiera ver la cara diciéndoles que las cosas han cambiado, y lamentablemente hay que decirlo, no es cierto y en la integración de personajes honorables del Comité Técnico de Evaluación, nos han visto la cara.
De los siete miembros, cinco han sido descubiertos que su estancia no puede ser valorada honesta, aunque sí legal. Dos fueron propuestos por la Junta de Coordinación Política (Jucopo), dos más por la CNDH y otros dos por el Instituto de Transparencia, Acceso a la información y Protección de Datos Personales,
Enrique Galván Ochoa fue elegido por la Jucopo es columnista de la Jornada, un periódico que dejó sus glorias con enfoque izquierdista para convertirse en incondicional de la Cuarta Transformación. Participó en la redacción de la Constitución Moral que el presidente Andrés Manuel López Obrador presentó en el 2018. No tiene experiencia en materia electoral y su pecado es declararse abierto afín a la 4T.
En lo más reciente, se burló de la marcha en apoyo al INE que se realizará el 26 de febrero próximo. Dijo que “habrá tortas y jugos Frutsi para todos”.
La Jucopo también designó a Evangelina Hernández Duarte. Es periodista y fue diputada. Lleva 25 años ejerciendo el periodismo en distintos medios de comunicación, dentro y fuera de México. Su último trabajo ha sido coordinadora de Administración y Finanzas de la Guardia Nacional, institución que creó el gobierno actual.
En redes sociales destacan las muestras de solidaridad hacia la titular de la Secretaría de Seguridad Pública y Protección Ciudadana. En tanto que Andrés García Repper es abogado especializado en derecho constitucional y electoral, y hace unos meses fungió como representante de Morena en la elección del gobernador de Tamaulipas.
Defendió al morenista gobernador de Tamaulipas, Américo Villarreal y participó en la marcha del año pasado contra el INE, acompañando al presidente AMLO en su recorrido. En sus redes sociales ofendió a los adversarios de la 4T, y ha defendido la reforma electoral.
Ernesto Isunza Vera, entre su trayectoria resalta el que en el 2013 fue detenido por el supuesto delito de coacción en contra del entonces diputado local priísta, David Velasco Chedraui. Su designación fue avalada por la CNDH, cuya titular es gente cerca al mandatario mexicano.
Araceli Mondragón González tiene en su contra que es partidaria de la titular de la CNDH, y su tendencia será la de estar del lado de la Cuarta Transformación.
Sergio López Ayllón, designado por el INAI, uno de los personajes con una carta de presentación intachable, miembro del Sistema Nacional de Investigadores, Nivel III y forma parte también del consejo asesor de la organización Mexicanos contra la Corrupción.
Por lo que se ve a simple vista, habrá una elección de consejeros a modo, hecho que esperamos no traiga la complicidad de los elegidos para apoyar todo lo contrario a lo que dice la ley. Veremos si en verdad serán o no agachones, cómplices, demócratas, auténticos, con autoridad moral, incorruptibles y neutrales, en toda la extensión de la palabra. Por las evidencias, todo parece indicar que a la democracia “ya le cargó el payaso”.










