Con relación a las marchas de ayer, pide arzobispo Fabio Martínez que “no sean tercos, porque es lo peor que le puede pasar al país”
Marco Alvarado/Diario de Chiapas
“Ojalá los que están en el gobierno escuchen lo que el pueblo quiere y no sean tercos, porque un gobierno obstinado en sus caprichos y cosas es lo peor que puede pasar al país”, reflexionó ayer el arzobispo de esta ciudad, Fabio Martínez Castilla, al término de la misa y de la marcha ciudadana en defensa del Instituto Nacional Electoral (INE).
Sobre este tema, consideró que esto muestra que el pueblo es consciente y que son más los que no quieren que México pierda lo que ha logrado, al contrario, que se fortalezca y proteja la vida democrática del país.
“Amo a México, lo defiendo y respondí a una persona que me envió información sobre esta marcha. Lo del INE es solo una pequeña parte de toda la situación que vive México; necesitamos fortalecer la democracia y despertar”.
Reconoció que, lamentablemente, en la región se vive un retroceso en materia democrática y un atentado abierto, como en Nicaragua, contra las libertades, las diferencias y las estructuras de renovación del poder.
“Creo que es un hambre de poder lo que enloquece y hace sufrir al pueblo. Oro todos los días por nuestros gobernantes para que vuelvan su corazón al pueblo, y no solo a los que se agachan porque reciben dinero. Es un momento de escuchar fuertemente, porque si el gobierno no escucha, estamos en problemas. De otra manera, llegará el día en que el mismo pueblo emita una condena”, destacó.
En la semana, los obispos de México manifestaron su preocupación por el llamado “Plan B” de la reforma electoral propuesta por el presidente López Obrador.
En un video distribuido a través de las diócesis y arquidiócesis del país, los miembros de la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM) expresaron que la democracia es un signo indiscutible de los tiempos y el camino para cuidar y fortalecer las instituciones que velan por la libertad, los derechos humanos y la justicia, debido a su carácter participativo y representativo.
“La propuesta de reforma que se discute nos preocupa por los diversos señalamientos sobre irregularidades y el contenido de modificación, por la importancia de las instituciones electorales y el derecho que tienen los ciudadanos. Los obispos hacen un llamado a tomar decisiones que respeten la certeza, legalidad, independencia, imparcialidad y objetividad en nuestro sistema electoral”, expresó la Iglesia Católica mexicana.
El cuerpo clerical también hizo un llamado a los legisladores federales para que, al votar por un cambio legislativo, no olviden que antes que cualquier interés personal debe estar el interés común del país.










