Letras Desnudas
Mario Caballero
Por la salud de nuestra democracia y buscando enaltecer el principio de equidad que debe privar en los procesos electorales, conviene retomar y abundar el mensaje que el gobernador Rutilio Escandón Cadenas profirió recientemente contra los funcionarios públicos que se han venido adelantando al periodo de campañas y precampañas políticas en el estado.
Su mensaje fue claro: “La mejor política es el trabajo, no hay otra. Por eso yo les digo a todos los que andan perdiendo el tiempo haciendo politiquería, pintando por todos lados, poniendo imágenes, haciendo reuniones con acarreados, que no pierdan su tiempo, que se pongan a trabajar, que inviertan bien el recurso público y que inviertan bien su tiempo para ponerlo al servicio del pueblo y eso al pueblo no se le va a olvidar”.
El mensaje es de enorme interés principalmente por dos motivos. Por un lado, hace hincapié en que el servicio público debe realizarse con honestidad, con profesionalismo y estar enfocado en encontrar soluciones a las problemáticas sociales, así como en representar el interés de los ciudadanos y buscar durante el desempeño del cargo público el bienestar de la sociedad.
Por el otro, desnuda la ambición y la falta de compromiso de los funcionarios y legisladores que, en pleno ejercicio de sus funciones, han abandonado sus responsabilidades con tal de promocionar sus aspiraciones políticas, demostrando asimismo que les vale un reverendo pepino el respeto a las leyes e instituciones electorales.
PRESTIGIO
En este espacio ya hemos abordado que el prestigio de todo personaje o actor político no se basa en su popularidad, ni en su presencia mediática, mucho menos en su discurso, por muy bueno que éste sea. Se sustenta, propiamente dicho, en los resultados que ofrezcan durante el cumplimiento de sus funciones.
El diputado Gerardo Fernández Noroña es un político popular, sin lugar a dudas. Tiene mucha influencia en la sociedad, un discurso fuerte y contestatario y miles de seguidores por todo el país. Inclusive, hay grupos políticos de izquierda que les han pedido a los propietarios del Partido del Trabajo que lo impulsen a la Presidencia de la República.
Sin embargo, no hay elementos para considerarlo un buen funcionario público. Porque, a pesar de su popularidad y de todos los factores antes descritos, nunca ha sido un político de resultados.
Para empezar, su experiencia se reduce a haber sido dos veces diputado federal. Nunca ha mostrado interés por elevar la calidad educativa, mejorar el sistema de salud, fortalecer la política de seguridad o proponer alternativas de solución a los miles de problemas que presenta el país. Tan sólo se ha dedicado a criticar a cada presidente en turno y ganar cuotas de poder, como ahora en tiempos de la 4T.
Por eso, bien lo dijo el gobernador Rutilio Escandón: “la mejor política es el trabajo” y los resultados de ese trabajo a favor del pueblo.
Él, por ejemplo, siendo todavía aspirante a la candidatura de Morena al Gobierno de Chiapas no abusó de su posición como magistrado presidente del Poder Judicial del Estado para promocionar su nombre, organizar actos de proselitismo político o colgar lonas con su nombre por todo el estado. Por lo contrario, demostró integridad como titular de uno de los Poderes del Estado, disciplina política y, especialmente, respeto por los lineamientos y tiempos electorales.
Lo que sí hizo fue recuperar la credibilidad del Tribunal Superior de Justicia, convertirlo en una institución al servicio de los ciudadanos y consolidar el Nuevo Sistema de Justicia Penal en Chiapas, cuya labor fue reconocida por diferentes instancias judiciales del país por combatir y prevenir la trata de personas, así como promover el Estado Democrático de Derecho, que tanto defendió las garantías individuales como protegió los derechos humanos de los chiapanecos.
El momento en el que comenzó a realizar actividades de promoción política fue en los tiempos establecidos por la ley. Y de eso es testigo la historia.
POLITIQUEROS Y CALENTURIENTOS
Por ese motivo cala más profundo el mensaje del gobernador, pues predica desde el ejemplo.
Y no hubo la necesidad de que mencionara a nadie por su nombre, ya que los aludidos son por todos nosotros conocidos. Además de que con ello el Dr. Escandón Cadenas dio muestra de las formas que debe tener en todo momento el titular del Poder Ejecutivo.
¿Sabe qué es lo peor? Que todos estos personajes son los que han cacareado el discurso de que son diferentes. Estos son, los morenistas y uno que otro del Partido Verde, que con descaro han violado las leyes electorales a través de actos proselitistas fuera de los tiempos establecidos y en detrimento de sus propias encomiendas, de las que en su mayoría no han rendido resultados.
Todos han abusado de sus cargos y de la gente para llevar a cabo actos políticos con cientos o miles de acarreados. Han pintado infinidad de bardas con su nombre y colgado cientos de espectaculares por todo el estado.
Uno de ellos es el diputado federal por Morena, Ismael Brito Mazariegos, quien ha protagonizado eventos multitudinarios con 4 mil o 5 mil personas con el cuento de dar a conocer sus actividades legislativas, pero que en toda forma son actos anticipados de campaña.
A todo esto, ¿de qué acciones presume si ni una sola de sus poquísimas iniciativas ha sido aprobada por la Cámara de Diputados y no se le reconoce ninguna gestión a favor de los chiapanecos?
Es más, con estas acciones traiciona los postulados de la cuarta transformación y al mismo tiempo al gobernador Escandón Cadenas, quien lo rescató del olvido y le tendió la mano para convertirse en un buen servidor público, que no lo es y que nunca ha sido, pues también su desempeño como secretario general de gobierno fue por demás reprochable.
No sólo ha estado envuelto en casos de corrupción y tráfico de influencias, sino igualmente se le acusa de ser cómplice del auditor superior del Estado, Uriel Estrada Martínez, con quien se dice extorsiona a los presidentes municipales a cambio de no denunciarlos por irregularidades en la cuenta pública.
Por eso se presume que con este dinero producto de los moches, tanto él como Estrada Martínez, quien también anda en una clara campaña política anticipada en aras de alcanzar la candidatura de Morena a diputado federal, financian sus ilegales campañas políticas.
CASTIGO
Qué bueno que la reprimenda a estos politiqueros que se queman con sus propias calenturas electorales, vino por parte del mismo gobernador del estado. Pero también debe ser un llamado al Instituto de Elecciones y Participación Ciudadana para que actúe en consecuencia, emitiendo sanciones, sea quien sea.
Algo más. Los chiapanecos deben identificar bien a estos funcionarios públicos, reconocerlos y juzgarlos por su reprobable desempeño. Pues si desde ahora han comenzado a demostrar que no les interesa cumplir con sus cargos, entregar buenos resultados de los mismos y trabajar en beneficio de la sociedad, ¿por qué deberían recibir nuevamente la confianza para que alcancen puestos más elevados?
Como Ismael Brito, que quiere ser gobernador, si como diputado ha sido inútil y ha abusado de su poder para extorsionar a los alcaldes con tal de obtener dinero para pagar su campaña adelantada, ¿merece el voto de los electores? No, merece que sobre él caiga todo el peso de la justicia.
@_MarioCaballero










