Luis R. Gordillo
Tuxtla Gutiérrez, Chiapas
El Instituto Tuxtleco de Arte y Cultura (ITAC), actualmente bajo la dirección del maestro Alfredo Palacios Espinosa, tiene entre sus programas uno sumamente valioso: Personajes que han dejado huella, mediante el cual, informan a la ciudadanía sobre la vida, trayectoria y logros de importantes personalidades de nuestra historia local.
En el pasado reciente, uno de los pilares más importantes de la cultura en esta capital y sin duda, en el estado, es el maestro José Luis Castro Aguilar, quien es un claro ejemplo de lo que significa tener una vida dedicada a un propósito y dejar no solo huella, sino además todo un legado para las generaciones que vendrán más adelante.
El día de mañana, viernes 3 de marzo, en punto de las 18:00 horas, el ITAC rendirá un merecido Homenaje al maestro Castro Aguilar, en la Casa de la Cultura ‘Luis Alaminos Guerrero’, que dirige la maestra Socorro Trejo Sirvent.
En este Homenaje, organizado junto con la familia Castro García, participarán tanto sus hijos, como algunos colegas que tuvimos la oportunidad de conocer, trabajar y convivir con el inolvidable maestro, de quien mucho aprendimos, a quien mucho apreciamos y cuya ausencia pesa enormemente en el ámbito cultural de nuestra ciudad.
El programa abrirá con la participación de su hijo, Julio César Castro García, continuará con quien esto escribe y con los maestros Alejandro Sánchez Flores y Manuel Jiménez, para continuar con la maestra Sara Martínez Rincón y concluir con Rocío del Carmen Castro García, hija del homenajeado.
La vida del maestro José Luis Castro Aguilar fue extraordinariamente prolífica, la cantidad de escritos que dejó sobre la historia de esta ciudad capital, las personalidades que la han habitado y cómo se ha ido transformando, es digna de toda admiración.
Escribió poemas (de los cuales, admito, mis favoritos son sus ingeniosos ´poemínimos’), innumerables trípticos con toda una diversidad de temas, libros completos de variada extensión, una incontable cantidad de crónicas y por supuesto sus cuentos, que empezó a escribir desde su juventud.
Tuve la oportunidad de conocerle y publicar muchas de sus crónicas y escritos en esta misma sección cultural, a lo largo de toda una década. Sus contribuciones engalanaron estas páginas, siendo todo un honor recibirlas con regularidad.
Vaya mi reconocimiento a quienes han dedicado su tiempo para organizar este merecidísimo acto, así como mi gratitud por invitarme a participar en él.
Les esperamos, apreciable público lector. La Casa de la Cultura ‘Luis Alaminos Guerrero’, está ubicada en la esquina de la 1ª. Av. Poniente y la 2ª. Calle Norte, frente al céntrico parque Santo Domingo.
¡No deje vacía su butaca!










