El “golpe de calor” es un trastorno ocasionado por la exposición solar a niveles que el cuerpo humano no está acostumbrado. En consecuencia, el organismo pierde agua y sales esenciales para mantenerlo en funcionamiento.
Los síntomas por la exposición prolongada a temperaturas altas pueden variar de persona en persona. Sin embargo, hay una serie de señales que pueden ayudar a identificar si se abusó del sol.










