El plan B, nada nuevo en la vida democrática de México

Adrián Alberto Sánchez Cervantes*

En el año de 2014, siendo Consejero Presidente del entonces y aún organismo autónomo local electoral, IEPC CHIAPAS, tuve la fortuna y satisfacción, entre otros tantos temas, que me entrevistara Javier Solórzano para su programa de noticias que se transmitía en vivo a partir de las 6 am en televisión abierta, a través del canal once. En mi caso iniciamos por ahí de las 6 45 am, recuerdo que mi entrevistador (Javier Solórzano), terminó de dar una noticia del IFETEL y de bote pronto -diciéndolo en un modo coloquial- me preguntó: ¿oye Adrián, cuál  ha sido el avance democrático de nuestro país?, a lo que sin dudarlo y derivado de que le había puesto atención a la nota periodística que me antecedía le conteste de inmediato: Sin lugar a dudas, que los poderes del Estado hayan salido de la organización de la elecciones en México.

Dicha entrevista fue sumamente satisfactoria, duró aproximadamente 30 minutos y hoy la traigo a cuentas, ya que a pesar de que se llevo acabó hace casi 10 años, pareciera que desde esa fecha a la actualidad, la materia electoral y la democracia de nuestro país se ha quedado estancada, por qué aseguro lo anterior, al final de la entrevista, la cual verso sobre la reforma a la constitución federal misma que se denominó político electoral, realizada en febrero del 2014, se me preguntó: ¿te gustó la reforma?, a lo que contesté:  A medias.

Por qué señale que esa reforma se quedó a medias -después el tiempo me daría la razón-, porqué no fue una reforma Centralista y por el contrario se debilitó el federalismo histórico, se debilitó la organización de las elecciones en el ámbito local; se transformo al IFE en INE, otorgándole de inmediato más de 40 funciones que estaban encargadas a los organismos Electorales locales, sin pleno conocimiento de ellas, se transformaron a dichos órganos autónomos en OPLES, dotándolos, por así decirlo, con la aberración de otorgarles o subordinarlos a dos patrones, por una parte los poderes ejecutivo y legislativo de las entidades a los que pertenecen, ya que éstos les aprueban  y otorgan su presupuesto, y por otro lado reciben «instrucciones» del Consejo General del INE quien nombra a los Consejeros Electorales y que a su vez, conforme al principio de que quien puede lo más, puede lo menos, también los puede destituir; En fin, dicha reforma fue desastrosa para este México que aun se encuentra en pañales democráticos.

Nuestro país ha pasado un fenómeno cíclico tortuoso en el tema de las reformas Electorales desde 1996, después de cada elección federal, ya sea de las denominadas intermedias o la elección a titular del ejecutivo federal, máximo a los dos años, se propone una reforma a nuestro máximo ordenamiento legal en dicha materia, la cual tal pareciera, no tiene otro objetivo que adecuar los “intereses futuros” de un grupo cercano al poder político en turno.

Lo que estamos viviendo en materia de reformas electorales de unos cuantos meses a la fecha, no es nada nuevo, los grupos medianamente organizados, ya sean partidos políticos o ciertos conglomerados de la sociedad civil, que no fueron beneficiados con el voto para estar al frente de la administración pública, o que no están siendo beneficiados con » las mieles del poder», diríase también de forma coloquial, ponen el grito en cielo, porqué sin un mínimo de autocritica, pretenden ocultar su incapacidad para acceder al poder público, echándole la culpa al árbitro electoral, cómo sucede en los partidos de fútbol, los jugadores cuándo pierden contundentemente, más allá de irse a sus vestidores conscientes que les faltó mucho por hacer, tratan de involucrar al árbitro en algún pequeño yerro y cargarle a él la derrota del partido.

Sin embargo, también en el fútbol, es deleznable el exceso de protagonismo del árbitro, lo que sucedió en la actualidad, y no sólo fue del árbitro principal, sino también de uno de sus abanderados, actitudes muy tristes para esa enorme institución que es el INE, esa enorme institución que ni por asomo es su Consejo General, esa institución es ENORME, por miles de funcionarios que la conforman, traen la camiseta bien puesta, son los cimientos que han fortalecido la democracia en México. Uno de los grandes lastres históricos de nuestra Nación, ha sido la idea equivocada de muchos actores políticos que han querido eternizarse en el poder, el IFE y después el INE había sido capturada por mucho tiempo, por decir lo menos, por un grupo de personas, que hoy no sé si le hicieron bien a la democracia mexicana, eso la historia lo dirá, lo que sí sé es que su estancia en diferentes posiciones por mucho tiempo, en la máxima autoridad electoral organizacional del país, en lugar de fortalecerla, la desgasto.

Cuál sería mi ideal democrático, me gustaría, que al igual cómo paso en la reciente final del mundial del fútbol, los ganadores se vayan ganadores y los perdedores reconozcan que algo les faltó, esto lo dijo el líder de la selección francesa, señaló palabras más, palabras menos, algo nos faltó, vamos a preparar el siguiente mundial y lo volveremos a ganar, en ningún momento culparon al árbitro, ni mucho menos su incapacidad los llevó a hablar mal de su rival.

Ojalá que exista una reforma electoral a nivel constitucional federal, pero que en ella se involucre a todos los ciudadanos y no solo a los grupos cegados y sesgados, que su único interés es obtener el poder, por el poder mismo, ojalá así sea.

* Adrián Alberto Sánchez Cervantes. Ha sido, Catedrático, ex Consejero Presidente del IEPC, CHIAPAS. Magistrado Constitucional del fuero común, actualmente Juez Constitucional de primera instancia en el estado de Chiapas, entre otros cargos públicos.

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