Letras Desnudas
Mario Caballero
El relevo en la dirigencia de la Sección 7 del SNTE no es un tema de exclusivo interés del gremio magisterial, es decir, propio de las maestras y los maestros. Pues debido a la connotación que este asunto entraña en nuestra sociedad, principalmente en la educación de los chiapanecos, es un tema que a todos debe ocupar y volvernos partícipes de alguna forma. Y al decir todos, nos referimos a todos.
A los docentes, por supuesto, quienes por ser los principales involucrados en este proceso tienen en su voz y voto el poder para transformar el gremio, devolverle su antigua credibilidad, elegir un liderazgo comprometido con la protección y defensa de los derechos laborales de los agremiados y plantear un nuevo rumbo para la educación.
A los padres de familia, que deben exigir que los que encabecen la nueva dirigencia magisterial sean hombres y mujeres que muestren un compromiso real con la educación de sus hijas e hijos, y no gente que sólo busque el control de la agrupación con el fin de ganar cuotas de poder y dinero, tergiversando los propósitos fundamentales del movimiento magisterial. Tal como ha sucedido durante los últimos años, en los que los cabecillas hicieron de las marchas y las protestas una industria para confrontarse al gobierno y negociar todo tipo de prebendas.
A la clase empresarial, que ha sido afectada en su patrimonio, bienes y capital durante las múltiples marchas y plantones de la CNTE. Su participación debe enfocarse a hacer presión para que este relevo signifique un nuevo pacto con la educación entre el magisterio federalizado y la sociedad.
Y, desde luego, al gobierno y el mismo SNTE, que como autoridades deben velar por que la elección del nuevo dirigente de la Sección 7 se haga en medio de un proceso transparente, legal, democrático y civilizado. Considero que su participación debe parar ahí, ya que hemos sido testigos de que su intromisión y espaldarazo político (que muchas veces incluye apoyo financiero) tiene enormes repercusiones en contra del magisterio y de la educación.
Ejemplo de ello fue lo sucedido en 2013, cuando el entonces gobernador del estado fue el gran elector que puso al frente de la Sección 7 al veracruzano Adelfo Alejandro Gómez, y con ello empoderó a la sediciosa y beligerante CNTE, que ejerció un control sobre la vida de los maestros y puso en último término la educación de los chiapanecos.
LOS MISMOS DE SIEMPRE
Quedando claro que la participación de todos es fundamental en la elección del dirigente de la Sección 7, ahora toca saber que Pedro Gómez Bámaca y la CNTE buscan seguir teniendo el control del gremio a través de distintos actores, quienes responden a los mismos intereses de captar poder político, usufructuar con los recursos de la agrupación y utilizar a los maestros como herramienta política contra el gobierno.
Estos son: Rosendo Morales Gómez, quien encabeza la planilla blanca; Isael González Vázquez, planilla roja, y Manuel Mendoza Vázquez, planilla amarilla. Repito: todos adheridos a la Coordinadora y parte medular de las negociaciones, fraudes y abusos cometidos contra la sociedad, la educación y los mismos profesores.
En el caso de Rosendo Morales, quien ahora se da baños de pureza y se muestra como una blanca palomita, ¿cómo creerle que su propuesta rescatará el movimiento magisterial y le dará certeza jurídica a los derechos laborales de los docentes? Imposible.
Para empezar, tiene una orden de aprehensión en la Fiscalía General del Estado por diversos delitos en los que participó durante las protestas y manifestaciones contra la reforma educativa en Chiapas. Entre esos delitos están los de motín, conspiración, atentados contra la paz, privación ilegal de la libertad, entre otros.
En segundo lugar, se sabe que su proyecto está financiado y respaldado políticamente por el CEN del SNTE, funcionarios del Gobierno del Estado y personajes innombrables como Amadeo Espinosa Ramos, Javier Álvarez y Víctor Manuel Ancheyta Bringas, quienes conforman el Frente Amplio y Plural y que también han sido señalados de corrupción, desvío de recursos públicos y abusos de autoridad.
A la sazón, ¿qué garantías hay de que promocionará y defenderá los derechos del magisterio si es claro que sus compromisos los tiene con las altas esferas del poder, tanto del Sindicato Nacional como del gobierno? Ningunas.
Además, resulta paradójico que el mismo SNTE esté promoviendo a Rosendo Morales cuando éste fue uno de los que atentó contra el mismo sindicato desde las trincheras de la CNTE.
Isael González, por otra parte, es el delfín de Pedro Gómez Bámaca. En otras palabras, de llegar a la dirigencia sindical será el encargado de proteger al todavía líder de la Sección 7, a sus esbirros y de darle continuidad no al movimiento magisterial, sino de la CNTE, y eso implica más marchas, más plantones, más desfalcos a los ahorros de los educadores, más vandalismo, más vejaciones a los maestros y más días sin clases para los niños y jóvenes estudiantes. Creo que con eso se dice todo.
En cuanto a Manuel Mendoza Vázquez, alias “El mapache”, tiene cuatro órdenes de aprehensión en la Fiscalía, en las que se le imputan delitos como discriminación e incitación a la violencia, motín, atentados contra la paz y la integridad corporal y patrimonial de la colectividad y del Estado, conspiración y privación ilegal de la libertad en la modalidad de secuestro agravado.
El mapache estuvo implicado, también durante “la lucha” contra la reforma educativa, en la suspensión de clases de 124 días en 2016, bloqueo de carreteras, quema de vehículos oficiales y patrullas, secuestro de camiones, toma de plazas comerciales, estaciones de radio y televisión, edificios públicos y en los actos criminales contra los maestros y maestras que humillaron, raparon y golpearon.
Reprobables son las imágenes en que gente de Manuel Mendoza, en un acto propio de yihadistas o del crimen organizado, secuestraron a un grupo de profesoras que habían sustentado la evaluación docente, las amarraron de pies y manos, les cubrieron el rostro con bolsas y las sentaron bajo el sol para el escarnio de todos los centistas.
Eso es lo que representa Mendoza Vázquez.
LA PREGUNTA DEL MILLÓN
¿Por qué siguen libres estos supuestos líderes magisteriales a pesar de las denuncias y ordenes de aprehensión en su contra? Simple, por negociaciones con el gobierno estatal.
En poder de este columnista está la minuta de acuerdo firmada el 20 de noviembre de 2013, en la que estos tres personajes, junto con Adelfo Alejandro Gómez (entonces líder de la Sección 7) y Pedro Gómez Bámaca (actual dirigente), pactaron con el Gobierno del Estado, entre otros acuerdos, los siguientes:
Que el Gobierno del Estado no ejercería ninguna acción represiva de índole laboral, jurídica, administrativa, académica ni económica en contra de los maestros que participaran en las protestas y movilizaciones de la CNTE contra la reforma educativa, que los expedientes judiciales contra los líderes serían archivados definitivamente y que, además, recibirían financiamiento con dinero público para sus marchas, plantones y protestas.
¿Cuántos millones de pesos se embolsaron por estos acuerdos? Lo diré en una próxima entrega.
Mientras tanto, ya sabemos quiénes son y qué representan estos tres personajes que buscan el relevo en la Sección 7.
@_MarioCaballero
Foto: Manuel Mendoza Vázquez.










