Marco Alvarado/Diario de Chiapas
Luego de la fumigación para evitar la proliferación del mosco transmisor del Dengue, Zika y Chikungunya, continúa la descacharrización en diferentes puntos de la capital, con el objetivo de limitar los espacios para la cría de nuevos mosquitos que, contrario a lo que se piensa, buscan fuentes de agua limpia.
La fumigación contra los mosquitos de las especies Aedes Aegypti y Aedes Albopictus, que propagan el Dengue, Zika y Chikungunya, tiene por objetivo matar las larvas de mosquito, o los mosquitos adultos.
Este método ayuda también a reducir las probabilidades de que la población se enferme, y reduce la cantidad de mosquitos molestos que no propagan virus.
Sin la existencia de vacunas que protejan contra los efectos de tres virus que afectan a la población en cualquier época del año, pero más en la temporada de lluvias, la limpieza y fumigación son las mejores defensas.
Estos tres virus que se transmiten a través de un zancudo, cuya población aumenta en aquellos sitios donde se deposita el agua, cacharros que la población debe tirar en los sitios adecuados, ya que ante la inexistencia de vacunas para protegerse, eliminar los criaderos equivale también a reducir una posible picadura.
Hoy se sabe que durante las primeras horas de la mañana y al atardecer, son los momentos de mayor actividad del mosquito, y que tiene la capacidad de dejar larvas en toda clase de recipientes en los que se pueda acumular agua y quedar estancada, tanto fuera como dentro de la casa.
Como parte de estas actividades, recientemente se recolectaron 147 toneladas de cacharros, en 500 manzanas de 32 colonias.
También se recolectaron mil 54 llantas inservibles, 198 bolsas de basura y 113 toneladas de escombro; a la par de los trabajos de limpieza y descacharramiento, se continuará con la entrega de gacetas informativas sobre salud preventiva.










