Pasos ahogados de ambientalistas por el Circuito Vial
El problema de la construcción del Circuito Vial que se empezará a edificar a principios del mes de mayo ha hecho mucha alharaca que no se vio en las modernas obras que se realizaron en los cuatro pasos a desnivel que se hicieron sobre los libramientos Sur y Norte de la capital chiapaneca. En este último no ha concluido al cien por ciento, pero la fluidez vehicular ya desahogó los problemas de tráfico que se tuvieron por varios meses.
Los mismo pasa en el paso a desnivel que se construye sobre el Libramiento Norte, conocido como Torre Chiapas. Una obra que, sin duda, está provocando serias afectaciones para los conductores, principalmente de esta zona, incluidos los que brindan el servicio público en su modalidad de taxis y colectivos.
A nadie extraña que cualquier edificación tiene sus inconvenientes. Esto lo vive todo ciudadano que se decide a ampliar su vivienda y en este proceso, las circunstancias adversas son notorias. Lo mismo pasará con la del Circuito Vial que afectará el movimiento terrestre en toda la zona de la ampliación de la Quinta Norte pasando por el Reloj Floral hasta llegar a la principal avenida de la capital, el bulevar Belisario Domínguez.
Qué se van a derribar árboles, sí, indudablemente que esto tiene que suceder. La modernización o la facilitación para agilizar vías de comunicación congestionadas si no se da hoy tendrá que forzosamente realizarse el día de mañana. En esto no hay vuelta de hoja. Por ello no se entiende la tozudez de un grupo de personas que, si bien defienden posibles daños al medio ambiente, saben que son necesarios.
Por lo menos en lo inmediato, no se ha visto que dichos personajes se unan para encabezar programas de concientización para que los tuxtlecos no quemen sus predios, o que ayuden a entender a la ciudadanía que sus calles deben estar limpias, sin basura, sin residuos.
No entendemos que hace más daño ver que los talleres mecánicos tiran a los drenajes o a la vía pública, los residuos que se extraen de las unidades motoras durante su reparación o la edificación de una obra que tiene cualquier ciudad urbana del resto de la República.
No son decenas sino miles de carros automotores que entran a un taller y lamentablemente ni la autoridad ambiental se pone rigorista para darle otro tratamiento a esta práctica ancestral que contamina los mantos acuíferos y los estanques de agua subterráneos que atraviesan la ciudad.
La construcción de una obra de tal envergadura no debe ponerse en duda, cuando los beneficios saltan a la vista. El sector transporte, que representa el 20 por ciento de la totalidad del parque vehicular que transita por las calles de Tuxtla y sus pasajeros, serán los principales beneficiados.
Hoy ya circula en las redes sociales y se ha publicado en algunos medios de comunicación, el amparo provisional que emitió un juez federal respecto al proyecto. Es decir, sólo procedió para documentar y dejar asentado el número de árboles que se verán afectados.
También se da cuenta que la obra no se suspende y continúa sin contratiempo alguno. Es decir, se iniciarán los trabajos de un paso a desnivel que, se ha visto, es aprobado en su mayoría por la ciudadanía, empresarios y colegios.
Pero lo que asegura la Secretaría de Obras Públicas es más trascendental: no se tocará ni un solo árbol de Caña Hueca, Joyo Mayyu y parque Tuchtlán, como se ha venido manejando erróneamente por un grupo que, asegura la institución, se resiste al progreso de Tuxtla y que tiene claros intereses políticos.
Esto último no lo sabemos, pero si así fuese, que mal que, en una obra de interés social y colectivo, haya intentos de manosear un proyecto de gran relevancia. La dependencia ha informado que 542 árboles que se encuentran alrededor de lo que será el Circuito Vial no sufrirán afectaciones; 98 serán trasplantados; 254 están enfermos o en mal estado; 240 serán afectados y reemplazados (3 a 1), y se reiteró, los que están al interior de Caña Hueca y Joyyo Mayu no serán tocados.
Démosle tiempo al tiempo, veamos si la zona comercial que se encuentra en esta zona revive y si la obra es un fiasco, entonces la historia se encargará de poner a cada quien en el lugar que merece. Ni más ni menos.











2 respuestas
Osea que ya después de ahogado el niño ? No cabe duda que los intereses del modernismo son los únicos que cuentan. No se va a dañar nada ni a nadie. Todo sea por el bien de la modernidad y de que cada día haya más automóviles contaminando.
Gran y acertado comentrario, como medios de comunicación de los pocos creíbles y con sentido común sin intereses políticos, gracias por la divulgación de éste tipo de verdadades para que unos «cuantos» no sigam DESINFORMANDO a la sociedad. TUXTLA MERECE ESTE TIPO DE OBRAS Y MAS ya basta de que los «fantasmas» a través de pseudoambientalistas detengan el desarrollo de la ciudad que por añis ha estado abandonada. Apoyemos, difundamos la VERDAD del Circuito Interior y DEFENDAMOS el pogreso de nuestra ciudad.