El INAH detalló el proceso de exploración y restauración de la cubierta de esta área, descubierta en el año de 1946
Marco Alvarado/ Diario de Chiapas

Durante una conversación en el Centro del INAH Chiapas, el arqueólogo Alejandro Tovalín Ahumada detalló el proceso de exploración y restauración de la cubierta del edificio de las pinturas de Bonampak. La estructura consta de tres habitaciones profusamente decoradas con pinturas murales, entre las mejor conservadas y reveladoras del México antiguo.
Durante las tres primeras expediciones científicas en Bonampak, realizadas entre 1946 y 1948, los pintores Antonio Tejeda y Agustín Villagra realizaron las primeras copias de los murales, labor complicada por la poca visibilidad resultado de una gruesa capa de sales de carbonato depositada sobre los murales que impedía la observación.
Sobre los trabajos de conservación entre 2006 y 2012, Tovalín Ahumada comentó que el edificio ha tenido muchas intervenciones dirigidas a conservar las pinturas, que tenían una capa de carbonato de calcio acumulado durante siglos que las petrificó. La importancia de las pinturas radica en que “nos retratan el momento que estaba ocurriendo en la ciudad hacia el año 790 de la Era Común”. Para conservar este patrimonio, han intervenido diferentes especialistas, realizando trabajos minuciosos de restauración con materiales y técnicas adecuadas para no dañar las pinturas.
En Bonampak, las condiciones ambientales hacen que trabajar allí no sea sencillo, debido a las altas temperaturas, la humedad y las lluvias. Además, los arqueólogos deben realizar estas actividades atendiendo incluso el riesgo alto de deshidratación.
En 1984, el INAH realizó la restauración de los murales, con lo que recuperaron buena parte de su fulgor original. En la década de los años noventa se efectuaron nuevos estudios de los murales, uno a cargo del Instituto de Investigaciones Estéticas de la UNAM y otro de Mary E. Miller de Yale, que culminó en la reconstrucción digital de los murales. Desde 2011, el INAH ha iniciado nuevamente un proceso de restauración con métodos modernos, que han permitido ver con gran nitidez los murales del cuarto número tres.
Con esas operaciones, los murales de Bonampak han ido mostrando su contenido, y son una ventana al pasado. En la primera habitación, se muestra una procesión de sacerdotes y miembros de la nobleza. En la segunda se lleva a cabo una importante batalla donde Chan Muwan II, señor de la ciudad, derrotó al gobernante anterior. En la última habitación se dejaron ver, en una ceremonia con danzantes de lujosos atavíos, la familia del victorioso señor y él mismo practicando el autosacrificio de sangrarse la lengua con navajas de obsidiana.









