Enrique Flores Amastal Ciudad de México
Cómo olvidar sus atardeceres
Aquellos años, donde los sueños
volaban como golondrinas,
donde el café era un desayuno
y un nuevo verso en la memoria;
en aquel lugar, en la calle de Sullivan
de la colonia San Rafael.
Como olvidar su Jardín del Arte,
y los jóvenes con sus deseos de participar
en ese fenómeno cultural CLETA.
Han pasado los años y sueño con volver,
al momento cierto,
aquel instante cuando los ojos
se posaron en tu rostro,
en tu cuerpo y descubrí la blancura de tu boca.
Tus ojos me miraron, primero sorprendida,
luego entendieron el mensaje,
la sonrisa franca fue la respuesta.
Ha pasado el tiempo y los diarios,
me traen tu belleza de ahora
y esa sonrisa franca de entonces
y aquella banca del Jardín del Arte.
¿Cómo olvidar sus atardeceres?
Cómo entenderte
¿Cómo entenderte, si yo no me entiendo?
Cómo descifrar el deseo de tocar tu cabellera,
de recorrer tu piel y finalmente besarte,
solo silencio, espacio, tiempo
y la lucha de contener la emoción
que surge en el estómago
como una aproximación a lo eterno.
Entender mi naturaleza,
el alma que anida en el cuerpo,
es entender a mi Dios interior
y la razón de mi existencia.
Te sigo mirando bella, universal,
tus imágenes taladran la imaginación
pero no me digas que te entienda,
es mejor dejar que la cercanía
y tus besos, llenen los espacios vacíos
y el lenguaje del silencio
cobre significado en la existencia,
solo el lenguaje del silencio, solo eso.
Enrique Flores Amastal










