Agencias
Lord Auch fue el autor desconocido de una de las novelas más conocidas de Georges Bataille, Historia del ojo, y Pauline Réage encubre como pseudónimo la personalidad de una figura muy célebre en las letras francesas: la pareja de Jean Paulhan, quien escribió la Historia de O, Dominique Aury, otro seudónimo que a su vez encubre a Anne Desclos, según se infiere de la reciente biografía de Angie David.
Y, sin embargo, al prologar con ese nombremáscara el libro de otro desconocido encubierto por el pseudónimo, Pauline Réage dice en La imagen, sobre otro autor de un libro erótico: “¿Quién es Jean de Berg? Ahora me toca a mí jugar a las adivinanzas. Eso sí, no creo que el autor de este breve libro sea un hombre. Se muestra demasiado partidario de las mujeres”.
Y en efecto, Jean de Berg era una mujer: Catherine Robbe Grillet.
Y siguiendo con los anonimatos, Anaïs Nin intenta explicarlos en su prólogo a Pájaros de fuego:
Es curioso que muy pocos autores hayan escrito espontáneamente confesiones o relatos eróticos. Quienes lo han hecho, incluso en Francia, donde se cree que el erotismo juega un importante papel en la vida, estaban movidos por la necesidad: la necesidad de dinero.










