Enrique Flores Amastal Ciudad de México
Besar esos labios, es divino
Ángel de alas muy blancas
dime por qué no te olvido
apenas me cubro en mi lecho
y siento que sueño contigo.
Si acaso la fe me arrebata,
las ganas de verte dormido
rebusco entre fundas y almohadas
y no hallo tu boca en el nido.
Despierto entre sábanas blancas
aquellas sudaban de vicios
en horas de la madrugada
jugando al amor más prohibido.
No hay hora que encuentre la calma
mi cuerpo se pierde contigo
deseando que toquen las puertas
que evitan que vuelvas conmigo.
Ángel de boca rosada
tus ojos me llenan de brillo
tus besos mi eterna locura
¡Besar esos labios es divino!
Canto a mi reina
Canto a la niña del río
que despierta en la montaña
busco en su risa ese brillo
que de niña me acompaña.
Canto a mi Reina
¡Que linda! Ella blanca
me hace el alma
y si mis ojos la vieran
me inclinaría a besarla.
Canto a mi Reina
que brilla, su sonrisa
me resguarda.
Agradezco ser su hija
en su luz está mi llama.
Por eso no tuve dudas
cuando su nombre escuché
apenas en una pregunta
la respuesta fue el Ashe.
Que se sientan los tambores
los violines lo acompañan
llevo cinco girasoles
para que cante hasta el agua.
La corriente mueve al río
el río ríe y se baña
sonriente ella me limpia
y con su miel me hace magia.
y con su miel me hace magia.
Yoandra Pérez: joven poeta cubana, nos hace esta segunda entrega de su trabajo poético.










