“Clamor de luz”,
de Uberto Santos

Jorge Éver González Domínguez/Chiapa de Corzo, Chiapas

¿Adónde van los que se van ladrando para dentro?

Clamor de luz, es un libro del poeta Uberto Santos, con cerca de 60 poemas donde deja ver que hemos surgido de la luz, del chasquido, de una verdadera naturaleza.
Dice el autor: “Invoco al fuego que lo puede todo ¡Oh, milagroso del que viene!, todo cuanto su voz alcanza, purifica”.
Yadira Rojas León, dice dentro del prólogo: “La obra de Uberto Santos se erige en la naturaleza, se personifica en ella y de ella brota. Clamor de luz, ofrece su visión de la razón del ser poético. Emite este clamor en tres partes: Interrogación de la serpiente, triscar de la serpiente y la letanía del fuego sosegado.
Surge la voz, esta vez, del poeta-serpiente, ofidio de su tierra. Se cuestiona su existencia, busca y establece su identidad.
Le canta a la voz, esta vez del poema mismo y advierte su compromiso con el arte. La visión con que recrea su realidad es parte de su naturaleza poética; que incomode a muchos, no le preocupa.
En todo este poemario surge el hombre traducido en los cuatro elementos de la naturaleza y los expone como característica propia”.
En Clamor de luz, Uberto se desviste dentro de sus versos y hace suya la poesía, donde cualquiera puede tomar su lugar de ser humano:
“Vine por brasas, pero al regreso los fangos me asaltaron, me arrastraron, me pelaron, me tajaron, me castraron.
Y fragmentado aún seguíanme pateando y maldiciendo hasta que ya no supe cómo, quiénes ni porqué me habían logrado transportar en donde ahora me remiendo, me costuro, me incorporo”.
La voz sigue personalizándose en cada verso y cabalga a cada instante en el ambiente donde el autor se siente cómodo: la naturaleza, desde Chachí, Uberto nos lanza ese grito que va lleno de sentimientos y logra sacudir la conciencia sobre nuestros orígenes.
Poemario editado en el año 2014, sigue en la memoria colectiva de los lectores siempre como una joya preciada de la literatura.

¿Adónde van los que se van ladrando para dentro?
¿Los que jamás sacaron liebres de sus cuevas?
¿Los que se hicieron larva, lumbre y se secaron?
¿Los que tuvieron un panal y nunca lo exprimieron?
Ahora bien, ¿en dónde están los que lograron desprenderse de sus costras?
¿Los que rompieron tierra, lasca y se estrellaron?
¿Los que supieron destripar hasta las piedras?
¿Los que arrancaron brasas de la escarcha?
¿Los que sacaron sangre del guijarro?
¿Los que afilaron cantos para sordos?

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