- Una tradicional práctica de antes de la llegada de los españoles
Ramiro Gómez / Corresponsal Diario de Chiapas
Copainalá, Chiapas.- Hombres y mujeres conocidos como prioras en la comunidad de la Ribera Miguel Hidalgo municipio de Copainalá, cada primero de mayo, participan en la ritualidad de la lluvia que organizan los mayordomos y cargueros del municipio de Coapilla, quienes piden lluvias para la siembra de maíces nativos.

Walter Gabriel Hernández Eleria, el guiador de las prioras que bajan de las montañas y caminan por las veredas durante cuatro horas cargando sus flores y hojas de pimienta que servirá para el altar de las iglesias y el cambio de flores de la Virgen de la Candelaria de Coapilla, afirma que es una práctica heredada por los ancestros antes de la llegada de los españoles para pedir a la madre tierra y a Dios de la lluvia, protección de la siembra, que no haya sequía durante el crecimiento de las milpas.
“Nuestros antepasados nos enseñaron venir a ofrecer a la Santísima Virgen de la Candelaria estas flores para pedir la gracia, que la Santísima interceda ante señor Jesucristo para que nos mande la gracia de la lluvia, nos dedicamos al campo, a la agricultura, por lo tanto necesitamos el agua, por eso acudimos a venerar para que interceda por la gracia que es tan importante», indicó Hernández Eleria.

Recordó que anteriormente participaban comunidades de Benito Juárez, Tuñajen, San Luis Pohastec, General Sandino, Francisco Sarabia; ahora únicamente la Ribera Miguel Hidalgo quienes caminan durante varias horas para ofrendarle flores de la región a la Virgen de la Candelaria.

“Durante el ritual visitamos las iglesias, hacemos cambio de flores a los altares, acompañado de la música de tambor y flauta de carrizo, esta actividad es todo el día. Por la tarde le llevamos flores a la laguna encantada de Coapilla, que no se desborde, así terminamos nuestra participación de cada año”, finalizó Hernández Eleria.











