Ainer González/Diario de Chiapas
En México, se calcula que el 17 por ciento de los niños menores de un año no tiene ninguna vacuna, lo que podría generar que enfermedades prevenibles pongan en riesgo la salud de la infancia mexicana.
Rodolfo Jiménez Juárez, médico infectólogo pediatra por la Universidad Autónoma de México (UNAM), explicó que, en las últimas dos décadas, las tasas de vacunación han registrado una baja a nivel mundial, y que en el caso de México, el 31 por ciento de los niños y niñas menores de dos años no contaban con todas las dosis del esquema básico de vacunación.
Durante el seminario: “Cada vacuna cuenta. Por el inicio de una infancia saludable”, el especialista llamó y urgió a padres de familia y cuidadores de menores, a revisar y supervisar que las cartillas de sus hijos estén completas.
“El Programa de Vacunación Universal de México es uno de los más completos a nivel mundial. Incluye la cobertura de 13 vacunas que protegen a niños de hasta 10 años contra enfermedades prevenibles por vacunación”, dijo.
Sin embargo, el médico comentó que a raíz de la pandemia por COVID-19 las coberturas de vacunación en grupos de edad de hasta dos años bajaron a un 35.8 por ciento, lo que representa un golpe duro, considerando que en el país el mayor índice de cobertura ha superado el 80 por ciento.
Dentro de su ponencia, refirió que recientemente la UNICEF reportó que durante el 2019 y 2021, aproximadamente 67 millones de niños no se beneficiaron total o parcialmente de la vacunación; estimando que en México el 17 por ciento de los menores de un año no han recibido ninguna dosis, lo cual lo coloca como el segundo país de Latinoamérica con mayor retroceso para este sector de la población, esto después de Brasil.
De acuerdo con el doctor Jiménez, existen reportes del resurgimiento de enfermedades que ya estaban controladas en México, como tétanos o tos ferina, en el que la evidencia está en los reportes oficiales de la Secretaría de Salud (SS), con el reporte de casos de enfermedades prevenibles por vacunación en los niños en este mismo año, incluyendo tétanos, tos ferina, meningitis, haemophilus influenzae, hepatitis A y B, parotiditis e influenza estacional.
Este retroceso, consideró el médico pediatra que podría generar la reintegración de virus y brotes de enfermedades como la polio, en la que recordó, que uno de cada 200 niños que se infectaba de este virus presentaban polio paralítica.
“En relación a poliomielitis, esa es la que hay que lograr subir las tasas; la tasa idónea es 95 por ciento por municipio, ni siquiera global, tiene que ser por municipio o por municipio”, dijo.
POLIOVIRUS
SALVAJE
En el caso de México, puntualizó que las tasas de vacunación infantil en estados del sureste son las más bajas, por lo que la prioridad del sistema de salud es atender esta problemática, problema del cual, resaltó habría la probabilidad de que presenten nuevos brotes de enfermedades prevenibles, por el flujo de algún viajero con poliovirus salvaje.
“Los estados que tienen las tasas más baja cobertura de vacunación, son los estados del sureste mexicano lamentablemente. Cuál es otra prioridad de ello, mientras que no circule poliomielitis en Las Américas, razonablemente podemos estar tranquilos… pero si tenemos algún viajero con poliovirus salvaje, que entre por el sureste mexicano, potencialmente podríamos tener un brote, la probabilidad dada de que al momento de que no está circulando poliomielitis en Las Américas, la probabilidad es baja”, abundó.
En este sentido, confío en que esta situación virulenta no llegue, ya que se tiene total confianza en el sistema de salud mexicano, por lo que habría dar más pauta a la promoción de la vacunación infantil y en general.
“No podemos perder lo trabajado durante los últimos treinta años por tener bajas coberturas de vacunación… el mundo no se puede permitir esto por la baja cobertura de vacunación, cuando se ha comprobado que las vacunas son seguras, son confiables, son eficaces y salvan vidas. Por eso el mensaje que se tiene que llevar es: hay que vacunar a los niños; hay que confiar en el sistema de salud mexicano, porque sí se cimbran dudas al sistema de salud mexicano, yo también tengo dudas donde llevarlo”, destacó.
Por tanto, argumentó que con la aplicación de vacunas de forma generalizada, ha sido posible controlar enfermedades, y obtener una inmunidad de rebaño, es decir, cuando un número suficiente de personas que viven en una misma comunidad han sido vacunadas, disminuye la posibilidad de contagio.










