Ramiro Gómez / Copainalá
Un grupo de católicos de la comunidad El Vergel realizó el ritual de agradecimiento a la madre tierra por brindar agua a la comunidad en el Día de la Santa Cruz, cada 3 de mayo.
La comunidad está habitada por zoques de Francisco León y tsotsiles de Coapilla desde 1982. El reducido grupo de feligreses católicos que acudió este miércoles al ojo de agua expresó que tener agua es una bendición de Dios, especialmente en comparación con otros municipios de la zona Mezcalapa que carecen de este recurso.
Con una vela encendida colocada sobre la tierra a unos metros de la vertiente, acompañados por dos mujeres y cuatro hombres, el rezador tsotsil comenzó su plegaria pidiendo a Dios que los pueblos originarios no se queden sin agua. Pidió que sus hijos e hijas disfruten de los recursos naturales y que se proteja el líquido que abastece a los zoques y tsotsiles de la comunidad El Vergel, ubicada a unos 20 minutos de la cabecera municipal de Copainalá.
“El Señor no vino a condenar al mundo, por eso dejó el agua para que cada uno de nosotros tengamos vida. Dios nos ama, por eso en el Día de la Santa Cruz vinimos a rezarle para que nos provea y no nos falte el agua”, se escuchó la plegaria entre los sonidos y aleteo de los pájaros que disfrutaban de la sombra de un árbol frondoso.
En una entrevista para este medio, los participantes recordaron que después del sismo de septiembre de 2017, la vertiente desapareció, sin embargo, nunca perdieron la fe de que el agua regresaría a su cauce.
El ritual concluyó con la quema de una docena de cohetes, que simbolizan la elevación de la plegaria hacia el Señor Jesucristo. Posteriormente, los participantes disfrutaron de una comida ofrecida por la familia Silvestre Cruz García.










