Agencias
En las creencias mayas prehispánicas, todos los dioses seguían un ciclo de vida: nacían y vivían un tiempo como infantes, prosperaban hasta alcanzar su mayor influencia entre la humanidad, envejecían y, finalmente, perecían, aunque algunos, incluso, volvían a nacer.
Centrada en este amplio imaginario cosmogónico y en el modo en el que las y los artesanos mayas de la antigüedad, ya fueran escribas o escultores, plasmaron a sus deidades en elaborados objetos rituales, la exposición Las vidas de los dioses: La divinidad en el arte maya, llegará este domingo 7 de mayo al Museo de Arte Kimbell, de Fort Worth, Texas, en Estados Unidos.
Con 18 obras maestras en préstamo temporal de la Secretaría de Cultura federal, a través del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), la muestra es organizada por el recinto texano en conjunto con el Museo Metropolitano (MET) de Nueva York, el cual la exhibió ante más de 206 mil visitantes, entre noviembre de 2022 y abril de 2023.
El conjunto de piezas mexicanas –procedentes de los museos Nacional de Antropología; Arqueológico del Soconusco; regionales de antropología de Yucatán y “Carlos Pellicer Cámara”, de Tabasco; así como de sitio de las zonas arqueológicas de Palenque y Toniná– dialogarán con 71 piezas más, provenientes de acervos de Guatemala, Reino Unido, Suiza y Estados Unidos.
De acuerdo con el equipo curatorial de la exhibición, integrado por las investigadoras Jennifer Casler Price, del Museo de Arte Kimbell y Joanne Pillsbury y Laura Filloy Nadal, por parte del MET, se busca difundir cómo los objetos suntuarios (esculturas en relieve, estelas, incensarios o vasos tipo códice, entre otros), además de su complejidad estética, eran vistos como encarnaciones del poder y de la presencia de las divinidades.










