Lorena Esteban
Un espacio dedicado a la Asociación de Escritores y Poetas Chiapanecos, A.C.
Jorge Éver González Domínguez [email protected]
Para no variar
El sereno cerrojo de la noche
devela pensamientos
desnuda éste sentir.
Añoranza azul
cascadas de zirconias
indefenso escalofrío
en la oscuridad.
Los grillos beodos
cantan sin cesar
la misma melodía
para no variar.
En el umbral del silencio
Soy el gorjeo que nace en la fronda,
no hay que me salve de espiar a las flores
que habitan más allá del vuelo del colibrí
temerosa de ver ultrajada su exquisita esencia.
¿A qué esperar sentimientos?
Se preguntan con frecuencia,
les asusta la frialdad,
el canibalismo que perdura
a través de los siglos.
Ser flor o paloma
Lo mismo da
La primera huye del colibrí,
La segunda del gavilán.
He aquí que el gorjeo es necesario
para alertar de presencias ignotas
ansiosas de romper la calma
desgajando tiernos pétalos.
En el umbral del silencio la justicia duerme.
Avergonzadas revolotean preguntas sin respuestas,
la ceiba cruje de impotencia, pero reafirma sus raíces,
florece en sus ramas la esperanza
de que algún día los vientos cambien
y soplen a favor.
Ser mujer
A todas aquellas mujeres que a pesar de haber sido
ultrajadas y del caudal de atropellos a los más
íntimo de su esencia, aún conservan la esperanza
de ser amadas y valoradas algún día, por el solo hecho de ser mujer,
ser mujer no debe de ser sinónimo de abnegación ni rendición
lo cual se puede ver claramente al develar la invisible cortina de la ignorancia.










