Roque Gil Marín Vassallo
Comitán, Chiapas
Quien fuera el Primer presidente Constitucional de México y ocupó este cargo por un sexenio, nació el 21 de mayo de 1895 en el pueblo de Jiquilpan, Michoacán, siendo sus padres Dámaso Cárdenas y Felícitas del Río, que le dieron los estudios básicos en su pueblo natal y aprendió la tipografía en una imprenta, siendo también empleado en la oficina de Recaudación de Rentas del estado.
Cuando tenía 18 años de edad (1913), las tropas de la Revolución Mexicana tomaron por las armas la plaza de Jiquilpan, por lo que llegaron al taller de imprenta donde trabajaba Lázaro y le ordenaron que imprimiera un Manifiesto con declaraciones en contra del gobierno federal que presidía Victoriano Huerta. Meses después de que los rebeldes abandonaron este lugar, el documento que había impreso y publicado cayó en manos de los comandantes del ejército federal, quienes en represalia y con lujo de violencia, destruyeron el taller de imprenta y persiguieron a su impresor, que ya había escapado y se fue a incorporar a la Revolución bajo las órdenes del General Álvaro Obregón Salido, que ocupó a Lázaro como su secretario Auxiliar.
Siendo Capitán fue comisionado para sofocar la rebelión de los indios Yakis en Sonora, logrando la estabilidad de la región noroeste, donde sostuvo encuentros armados contra las tropas de Pancho Villa, a las que derrotó, ahuyentando el peligro de su presencia en lugares importantes de esta región. Junto a otras accionas en el centro, sur y oriente del país, se pudo derrocar al gobierno de Victoriano Huerta, por lo que las hazañas victoriosas de Cárdenas le valieron ganarse el respeto y confianza del general Plutarco Elías Calles, como de otros no menos reconocidos valientes revolucionarios.
Bajo el mando del Gral. Calles, el entonces coronel Cárdenas combate contra las tropas de Emiliano Zapata, a las que derrota y Cárdenas es comisionado para cumplir una orden temeraria consistente en atrapar al asesino del Gral. Venustiano Carranza, lo que logró poniendo al Gral. Rodolfo Herrero a disposición del Gral. Calles, que lo fusiló de inmediato. Como premio a estos hechos victoriosos, el entonces presidente de México, Gral. Adolfo de la Huerta, lo nombró Gobernador de Michoacán en forma interina, cargo que desempeñó a finales de 1920 y volvió a ser Gobernador Constitucional del mismo estado durante el período de 1928 a 1932.
Al asumir la Presidencia de la República el Gral. Abelardo L. Rodríguez, lo nombró secretario de Guerra y Marina, cargo al que renuncia para buscar la candidatura a la Presidencia de la República por el Partido Nacional Revolucionario (PNR) y con el apoyo del máximo líder de la Revolución Mexicana: el Gral. Plutarco Elías Calles. El 15 de junio de 1933, es proclamado candidato del PNR, que lo hizo triunfar en las elecciones frente a sus contendientes: Antonio Villarreal, Adalberto Tejeda y Hernán Laborde.
Su peregrinar por todo el país desde que fuera soldado y luego oficial y comandante de alto grado, le valió que por sus triunfos en todas sus batallas militares durante la Revolución, el gobierno de Michoacán lo declarara con el honroso Título de: “Héroe de Jiquilpan”, porque durante su gobierno proclamó el Primer Código Agrario Integral de nuestro país, con el que pudo realizar en forma Legal y Legítima, el reparto de tierras más grandioso que registra la historia patria; organizó los sindicatos obreros y encomendó al Lic. Vicente Lombardo Toledano, la fundación de la Confederación de Trabajadores de México (CTM); nacionalizó los Ferrocarriles y la Industria Petrolera el 18 de marzo de 1938; estableció la educación básica obligatoria bajo los principios y postulados de la Revolución, plasmados en la Constitución General de la República; y por tantos hechos positivos en bien de la nación y en particular de la gente pobre, el pueblo lo bautizó con el nombre de: “Tata Lázaro”.
Por ser un hombre libre y de buenas costumbres, Lázaro Cárdenas del Río es uno de los grandes iniciados en la Augusta Institución de la Franc Masonería Universal, fue Grado 33 y Muy Respetable Gran Maestro de la Muy Respetable Gran Logia del Valle de México, en la capital del país, en donde el 19 de octubre de 1970, pasó a ocupar su Columna en el Eterno Oriente. ¡Así sea!










