Agencias
Diario de Chiapas
Alexander Zverev tenía un doble reto en el duelo ante Alex Molcan de segunda ronda. Obviamente, en primer lugar, ganar y, en segundo, despejar los “fantasmas del escenario”.
Resulta que el alemán volvía al estadio Philippe Chatrier, aquel que un año atrás lo vio revolcarse del dolor tras el bloqueo de un pie en semifinales ante Rafael Nadal que le provocó un esguince fuerte de tobillo y la ruptura de algunos ligamentos del pie.
El 6-4, 6-2 y 6-1 fue de lo mejor para Zverev en las últimas semanas. Lo depositó en tercera ronda (va contra Frances Tiafoe) y se acrecientan sus intenciones de repetir una actuación como la de 2022 que se vieron truncadas.
Sascha admitía sentir ansiedad y estrés en la previa: “Antes del partido vine a la cancha para verla porque no lo había hecho desde el accidente. Era algo importante para mí. Durante el partido me he sentido motivado de estar ahí jugando y quise dar lo mejor de mí. Es un torneo que quiero ganar y en el que quiero hacerlo bien. Todavía queda una pequeña parte, pero disfruto estando aquí”.
Muchachos, ahora nos volvimos a ilusionar… Francisco Cerúndolo (N°23 del ranking ATP), Tomás Etcheverry (N°49), Diego Schwartzman (N°95) y Genaro Olivieri (N°231°) ya están en la tercera ronda de Roland Garros. El tenis argentino sigue dando que hablar en París.
La última vez que esto había sucedido fue en la edición de 2012. En aquel año, los protagonistas fueron Juan Martín Del Potro, Juan Mónaco, Leonardo Mayer y Eduardo Schwank.
Aquella vez, Del Potro terminaría cediendo en cuartos de final, Mónaco en la cuarta ronda, mientras que Mayer y Schwank no pasaron de tercera rueda.
Pasó mucha agua bajo el puente y el tenis argentino está más vivo que nunca. Cerúndolo y Etcheverry nunca habían podido ganar un partido en este certamen y ahora sueñan con los octavos de final.
Schwartzman, experimentado si los hay, fue semifinalista en 2020, cuartofinalista en 2018 y 2021 y alcanzó los octavos en 2022. Pese a no llegar con un buen presente, la arcilla parisina saca a relucir su mejor tenis.










