Agencias
Diario de Chiapas
Vinicius Junior cambia de dorsal en el Real Madrid y hereda el N° ‘7’ que deja libre el belga Eden Hazard, mientras que el N° ‘20’ que llevaba en las últimas temporadas lo lucirá el español Fran García, quien será presentado este lunes, y el también brasileño Rodrygo Goes lucirá el N° ‘11’ que libera el español Marco Asensio.
Un cambio de números que se produce durante la puesta de largo de Fran García como nuevo fichaje del Madrid después de jugar tres temporadas en el Rayo, donde llegó procedente del propio conjunto blanco.
El anuncio del dorsal de Fran García se produjo después de que pasara el reconocimiento médico en la Clínica Sanitas La Moraleja y tras la firma de su nuevo contrato, acompañado por el presidente del Real Madrid, Florentino Pérez.
El lateral izquierdo posó con la camiseta con su nombre y el número ‘20’ delante de las 14 Ligas de Campeones conquistadas por el conjunto blanco.
Hasta la fecha, el N° ‘20’ era propiedad de un Vinícius que ahora es el nuevo N° 7, dorsal que anteriormente lucieron en el Real Madrid el hispano-dominicano Mariano Díaz y el portugués Cristiano Ronaldo.
Un dorsal que no le es ajeno a ‘Vini’, que lo lució con Brasil durante la temporada 2020-2021.
Por su parte, Rodrygo también cambia de número, dejando libre el ‘21’ y eligiendo un ‘11’ que ya lució en el Santos y en el Real Madrid Castilla.
Cuando se daba como un hecho la continuidad de Karim Benzema en el Real Madrid, el francés cambió de opinión y eligió marcharse dejando al club sin delantero. Desde que se anunció su salida han sonado muchos nombres en el despacho de Florentino Pérez, pero con el paso de las semanas varios de ellos se han diluido.
Harry Kane es el objetivo prioritario; sin embargo, no será una operación fácil porque negociar con el Tottenham Hotspur representa un gran desafío y el delantero sólo saldrá por una cifra que ronde los 100 millones de euros aproximadamente.
A partir de ahí saltaron las alarmas en el Madrid. Hace dos años, el Manchester City renunció a Kane porque le pedían 150 millones de euros. Ahora, la historia puede repetirse.










