Desarrollo cerebral: rol central en el aprendizaje y la conducta
Lilia Ma. Calderón/Las Margaritas, Chiapas [email protected]
El desarrollo cerebral durante la infancia tiene un rol central en el aprendizaje, la conducta y la salud, tanto física como mental. Las experiencias a las que se ve expuesto el recién nacido influyen directamente sobre el desarrollo cerebral, viéndose que las experiencias no estimulantes y pobres del medio ambiente durante la temprana infancia, pueden llevar tanto a un Coeficiente Intelectual (CI) menor, a habilidades verbales y matemáticas pobres, a conductas antisociales, así como a problemas físicos y mentales en la vida adulta.
El cerebro es el órgano compacto que se encuentra en la cabeza y que por medio de múltiples circuitos neuronales e interconexiones, influye en la salud y bienestar determinando la competencia y habilidad para hacer frente a los problemas (aprendizaje y conducta); está compuesto por billones de células llamadas neuronas, que se unen a través de conexiones o redes neuronales durante las primeras etapas de la vida, llamadas sinapsis, mediante las cuales se transmiten los impulsos eléctricos que envían los órganos sensoriales (visión, oído, tacto, etc.); este proceso se conoce como “cableado cerebral”.
Trabajos realizados por una serie de investigaciones científicas sobre el desarrollo de la sinapsis durante los primeros años de vida en diferentes áreas del cerebro (tanto intrauterino como post-parto), indican que la formación de sinapsis de los circuitos sensoriales (como la visión, el tacto, el sonido) depende de la experiencia y se inicia muy temprano, culminando prácticamente a los dos años; las áreas y circuitos relacionados al lenguaje y a las funciones cognitivas superiores, se desarrollan posteriormente.
Sin un adecuado desarrollo de estos circuitos, el lenguaje y la cognición pueden mostrar un desarrollo muy pobre, encontrando por lo tanto deficiencias en la alfabetización y el CI. Las diferencias en vocabulario están sujetas a un efecto de dosificación, de manera que los niños que estuvieron más expuestos al lenguaje cuando eran pequeños, obtuvieron la más alta puntuación en pruebas de vocabulario, evidenciando que el lenguaje está claramente relacionado con el habla y la lectura.
Por otro lado, al leerle un cuento a un bebé, el padre o cuidador debe cargarlo en su falda o en brazos, pues por medio del tacto se está también influyendo en los trayectos neuronales del comportamiento.










