Delegado del Transporte en Tapachula y el enlace en el municipio de Mazatán se “prestan” a corruptelas contra herencia de párroco Óscar Joaquín Wong Cigarroa
Enrique Buenrostro / Mazatán
Un caso más de corrupción en la costa chiapaneca en el ámbito del transporte, en el cual están involucrados Miguel Agustín Galdámez Culebro, delegado de la Secretaría de Movilidad y Transporte (SMyT) en Tapachula, y Jorge David Pérez Escobar, enlace de la misma delegación en Tapachula.
En este caso, estos dos funcionarios públicos se han inclinado a favor de María de Jesús Wong Villarreal, quien actualmente administra de manera ilícita la empresa Autotransportes Cigarroa Hermanos, junto con Vicente Justiniano Wong y Marco Antonio Wong Villarreal. Estos últimos han buscado de manera ventajosa despojar de su herencia al presbítero Óscar Joaquín Wong Cigarroa, valiéndose de artimañas respaldadas por estos dos funcionarios corruptos.
Todo comenzó con la solicitud de los herederos, los difuntos Óscar Wong Villarreal y Beatriz Josefina Wong Villarreal, de lo que les corresponde por derecho, que son algunas concesiones y terrenos.
Esta situación ha causado molestias a la señora María de Jesús Wong Villarreal, quien pretende apropiarse de toda la herencia dejada por el señor Ranulfo Wong Cigarroa y su esposa Esther Villarreal Victorio. Durante doce años, se ha ostentado de manera engañosa como albacea y administradora de esta empresa que fue formada con los mencionados hermanos.
En marzo de este año, se inició el proceso de sucesión intestamentaria, cuando el presbítero Óscar Joaquín Wong Cigarroa, heredero del señor Oscar Wong Villarreal, recuperó un terreno con alberca que María de Jesús Wong Villarreal y su hermana María Magdalena Wong Villarreal intentaban apropiarse ilegalmente. Fueron apoyadas por Vicente Justiniano Wong, quien fue candidato a la presidencia municipal de Mazatán por el Partido Verde Ecologista (PVEM).
Las contadoras y el excandidato a la alcaldía argumentaron ser personas políticamente importantes, con influencias en el estado de Chiapas, y buscaron la protección del delegado de Transporte, Miguel Agustín Galdámez Culebro, para que apoyara la retención de la compañía de transportes.
Este funcionario público ordenó detener una unidad que el presbítero heredero había obtenido legítimamente como parte de la herencia de su padre. Sin embargo, esta unidad fue detenida por instrucciones de María de Jesús y Vicente Justiniano, alegando la falta de un permiso de ingreso a Tapachula.
Este argumento carece de fundamento, ya que ninguna unidad de la empresa Autotransportes Cigarroa Hermanos, ni ninguna otra empresa de transporte, cuenta con dicho permiso. Por lo tanto, al detener esta unidad, deberían detener todas las que circulan en esta zona.
Desesperadas y con la ayuda del corrupto delegado de transportes en Tapachula, organizaron un operativo en el cual señalaron directamente a la unidad del presbítero Óscar Joaquín, la cual actualmente se encuentra en el corralón, obstaculizando al cura para poder sacar la unidad y pagar la multa.
Incluso los trabajadores de la Secretaría de Transportes y Movilidad en Tapachula han mencionado que han recibido instrucciones del delegado Miguel Agustín para enviarlos a la ciudad de Tuxtla Gutiérrez, indicando que en Tapachula no se puede hacer nada.
Ante estas acciones, el clérigo teme represalias y otras acciones que las autoridades, encabezadas por María de Jesús, podrían cometer. Por lo tanto, busca la ayuda del gobernador Rutilio Escandón Cadenas y del secretario de Movilidad y Transportes, Aquiles Espinosa García, para resolver esta situación de injusticia que se vive en Mazatán.










