Alcalde de Huehuetán, un enfermo sexual
Lo que el alcalde de Huehuetán hizo con tal de quedar bien con los padres de familia que celebraban el pasado domingo su día en realidad no tiene perdón de Dios. Manuel Ángel Villalobos demostró con su evento de “bajos instintos” qué tipo de presidentes municipales se tienen al frente de un gobierno.
El Partido Verde Ecologista de México debe escudriñar el tipo de militantes que registra para que quien los represente en puestos de elección popular, pues no se concibe que haya “contratado” a mujeres semidesnudas, para brindar un espectáculo al estilo de los centros nocturnos que existen por aquella zona fronteriza.
Al edil no se le puede justificar su desliz por su edad. Si bien está joven, el que el pueblo de este municipio esté gobernado por un descerebrado y libidinoso político pone en alerta a la sociedad pues no queremos pensar que con unas cervezas encima, cuando esté encabezando un evento con mujeres, le salga a flote el machismo. Con lo que demostró el domingo pone en alerta a cualquiera.
Lo incalificable es que el espectáculo o mejor llamemos table dance se haya realizado estando niños presentes, según se ve en un video que circuló en redes sociales, situación que avergonzó a las mamás y no tuvieron otra alternativa que salir del salón, mentando madres contra la postura del alcalde.
En la grabación se observa a las tres mujeres con poca ropa, y cuatro hombres, presumiblemente son padres de familia que las acompañan en el escenario, algo tímidos, viendo como bailan. Conforme pasa el ritmo de la música, las damas mueven sus cuerpos encima de los varones. Si bien esto no debe “espantar” a nadie, pues para nadie es un secreto, lo censurable es que se haya recetado el circo, maroma y teatro frente a los menores de edad.
Esta versión primaria muestra la calidad moral que tiene un tipo como el alcalde Villalobos. Refleja bajeza, hombre de la barbarie, no por uso de la fuerza, sino por no tener la educación suficiente para diferenciar lo que puede representar un evento cultural a uno pornográfico o “cachondo”.
Lamentable que este acto de prostitución, calificado de quinta, cruce las fronteras del territorio chiapaneco y se conozca a esta zona donde los que gobiernan traen la cultura de la perversión, del machismo, del sexo y no la de la fomentación de los valores, del respeto entre ciudadanos, por citar lo menos.
No queremos imaginar cómo debe estar de atrasado el municipio si al alcalde no le gusta fomentar la educación, la cultura. Y no se dice porque así sea, sino porque con estos ejemplos sale a flor de piel el talante de cabaret que distingue a este sujeto.
No por demás en redes sociales los usuarios no lo bajan de imbécil, de ser un hombre sin ideas, sin criterio, sin identidad propia. En suma, un ser denigrante que deshonra la función cabal e integra de un verdadero presidente municipal.
Ojalá que este ejemplo sea suficiente para que sus demás compañeros no cometan la misma pifia, y la conducta que provocó una afrenta a las señoras que llevaban a sus hijos e hijas para que acompañaran a su señor padre, pero que, en lugar de ello, salieron corriendo, despavoridas ante semejante demostración que denuesta a la mujer.
Si muchos papás no se imaginaron que esta sería una gran sorpresa, vaya que los sorprendieron. El baile exótico de las mujeres seguramente los agarró desprevenidos y ya no pudieron bajarse del escenario pues el show había iniciado.
Entre los comentarios de los usuarios en redes sociales nos quedamos con estos dos mensajes: «Eso es lo que le gusta al presidente municipal de Huehuetán, Manuel Ángel, calentura y más calentura, fomentando la prostitución en vez de un programa cultural»; “Es un estúpido, pobres pobladores de Huehuetán, tienen a un enfermo sexual como alcalde”.










