Jorge Éver González Domínguez/Chiapa de Corzo, Chiapas
Acala, Chiapas, 1972. Licenciado en contaduría y administración, maestro y doctor en educación.
Docente de educación media y actualmente director de la preparatoria Renovación Ángel Robles Ramírez, del pueblo de Acala.
Poeta desde niño, ha acumulado los versos desde la juventud, dándole voz a los sentimientos mediante las letras, la declamación y la oratoria, que practica como pasión de vida.
“Desde mi punto de vista, considero que cada palabra incluida en un escrito, tiene un mensaje que trasciende desde una simple mirada hasta lo más profundo de su significado; por ello, implica responsabilidad en lo que se quiere expresar.
Para desarrollar un talento que empuja desde temprana edad y desde el fondo del alma, es otra mirada al mundo interior y exterior de mi persona.
Escribir me ha servido para encontrarme a mí mismo y a transmitir al lector experiencias y vivencias convertidas en versos. Lo que escribo nace como magia desde el interior, con la necesidad de poder expresarlo y al ir escribiendo, se le va dando vida hasta convertirlo en un tema literario.
El escritor debe rescatar los valores perdidos a lo largo de los años, aspectos axiológicos importantes en la cotidianidad del ser humano”.
Marco Antonio es autor del libro Voces del alma y de la vida, poemario que reúne todos sus sentimientos en más de cien páginas.
Siempre con el ánimo de escribir a flor de piel, el poeta camina por las calles de su pueblo y a veces se pierde en el oleaje profundo de su talento, para navegar entre las letras.
ALMAS EN SILENCIO
Como esas sombras entre los árboles
que, a lo lejos entre las montañas,
respiran profundo entre los aires,
así te siento al salir el sol todas las mañanas.
Le pido al cielo por esas montañas
que sus tormentas no caigan a diario
y que no lastimen en tus entrañas
si Dios un día quisiera juzgarlas.
Has tocado la puerta de mi corazón
eso en mi mundo no tiene precio,
cada verso lo escribo en honor
a esas almas que están en silencio.
Quiero que tus labios respiren profundo
aquellos aires de todas las mañanas,
que entre hojarascas y el viento tan puro
junten en silencio nuestras dos almas.
Yo, seré esa sombra en tu soledad,
que abrace muy fuerte tu intimidad,
tú, serás ese abrigo que quiera tapar
nuestras dos almas en la inmortalidad.










