Letras Desnudas
Mario Caballero
Hablar de la educación en Chiapas es hablar a veces de cosas no muy agradables. Como el bajo nivel de la enseñanza en el nivel básico, la deserción escolar, la mala calidad de la infraestructura educativa, la falta de capacitación de los docentes y los sempiternos conflictos magisteriales.
Pero hoy quiero platicarles de algo que al parecer de este periodista merece todo nuestro reconocimiento. Esto es que por primera vez en tantísimos años, se ve una auténtica cooperación y coordinación entre el Gobierno de Chiapas y la Sección 40 del SNTE. Se trata de una excelente noticia, ya que uno de los factores clave de éxito de la educación es que las autoridades gubernamentales y los maestros jalen en la misma dirección.
CONTRASTES
En el sexenio pasado me quedé con la impresión de que tanto el gobierno como el SNTE le dieron mayor prioridad a la parte política que a la educativa. Ahí que la reforma impulsada en su momento no se concretara y auspiciara enfrentamientos entre ambas partes, siendo los estudiantes los mayormente afectados. Aquí en el estado, por ejemplo, los niños se quedaron cientos de días sin clases en cada periodo escolar, lo que repercutió en su aprovechamiento.
Esto fue más visible en las marchas, protestas y plantones de la Coordinadora Nacional de los Trabajadores de la Educación, la sediciosa CNTE, cuyos líderes se desentendieron de los educandos para apostarle a la guerrilla urbana y con ello sacar ganancias políticas. También económicas, por supuesto.
La Sección 7 de la CNTE, bajo el mando de Adelfo Alejandro Gómez y Pedro Gómez Bámaca, jaló para un lado distinto a lo que querían las autoridades educativas. Y no jaló en defensa de los derechos laborales de los maestros, ni a favor de la calidad educativa, sino por el camino de las transacciones.
Es decir, no propuso nada. Ninguna adecuación a la reforma. Nada que tuviera que ver con promover la capacitación y especialización de los docentes, mejora en los salarios, promoción, cadenas de cambio, etcétera. Mucho menos en el contenido y modelo educativo. Lo único que buscó, o mejor dicho, buscaron esos líderes fueron plazas para sus hijos e hijas y recursos de los que pudieran disponer a discrecionalidad.
Se sabe que tan sólo de junio de 2015 a febrero de 2017, durante el movimiento contra la reforma educativa, la CNTE recibió del Gobierno del Estado una suma superior a los 50 millones de pesos, pero que no fueron depositados a la cuenta del sindicato sino de Adelfo Alejandro Gómez, cuya cuenta en el banco Santander la abrió en mayo de 2015.
Ese sindicalismo magisterial nunca se interesó en el bienestar de los maestros. Todo lo contrario, los utilizó como carne de cañón para enfrentarse al gobierno. Los humilló. Los sacó a las calles. Los hizo pasar jornadas intensas bajo el sol inclemente. Los obligó a dormir en la explanada del zócalo de Tuxtla Gutiérrez.
Y, finalmente, denigró la imagen de los profesores y no les dio nada. Los cabecillas, sin embargo, terminaron con residencias y automóviles de lujo, ranchos ganaderos y puestos en la administración estatal para su parentela y compadres. Ni hablar del uso político de los maestros en los procesos electorales.
La CNTE es un caso perdido. No es más que una mafia de maestros hambrienta de poder y dinero. Y así sigue tras el reciente relevo en la dirigencia sindical. El nuevo dirigente es un títere más de Pedro Gómez Bámaca.
OTRO ENTENDIMIENTO
Dicho esto, qué bueno que ahora sí hay un nuevo entendimiento entre el SNTE (que no la CNTE) y el gobierno estatal.
La Sección 40, que agrupa al profesorado chiapaneco, tiene en su actual dirigente una visión distinta de lo que debe ser el sindicalismo magisterial. Esto es, defender, proteger y fomentar los derechos laborales del gremio, encauzar sus intereses y demandas, y realizar las gestiones ante las instancias gubernamentales.
Por otro lado, el gobierno del Dr. Rutilio Escandón Cadenas ha abierto las puertas para conciliar los conflictos, tomar acuerdos que coadyuven a la estabilidad del gremio y solventar las necesidades de los maestros y del sector educativo.
El tránsito a este entendimiento era impostergable. Y si por una parte es de reconocer la voluntad política del gobernador; por otra, Oved Balderas Tovilla ha demostrado que sí se pueden sacudir los viejos vicios, conciliar con los grupos antagónicos al sindicato y proponer soluciones a los problemas. Con inteligencia, y muchos pantalones, el dirigente de la Sección 40 ha logrado lo que parecía imposible: despolitizar los temas gremiales y tender rutas de colaboración y cooperación con el gobierno.
Oved es un maestro joven, pero con experiencia, con un profundo conocimiento sobre las necesidades de la agrupación y con una amplia trayectoria en el servicio y atención de los docentes. En poco más de tres meses de su gestión ha logrado, en conjunto con el mandatario estatal, destrabar los bretes que tenía el sindicato con el Isstech, consiguiendo con ello que los servicios médicos para los agremiados sean superiores a los que venían recibiendo en años anteriores, que se garantice el abasto de medicamentos y tengan prioridad en la atención de segundo y tercer nivel.
Tras diversas reuniones con la secretaria de Educación, Rosa Aidé Domínguez Ochoa, evaluó y realizó propuestas para solucionar los adeudos pendientes en diversos rubros. Hemos de recordar que en las administraciones pasadas se generaron deudas por tema de salarios, interinatos, apoyos, becas, entre otros. Y eso es lo que Oved busca resolver.
Con el secretario de Hacienda, Javier Jiménez Jiménez, quien ha realizado un trabajo excelente en el manejo y administración de los recursos públicos del estado, ha tratado los derechos laborales de los educadores, como plazas de nueva creación, construcción, remodelación y reconversión de la infraestructura educativa; asimismo, incentivos, prestaciones y los pagos que les corresponden a los trabajadores de la educación conforme a Derecho.
Algo en verdad encomiable es que a diferencia de algunos de sus antecesores, Balderas Tovilla no buscó confrontar o reprimir a sus adversarios políticos. Todo lo contrario, tras asumir la dirigencia sindical los buscó para formar alianzas, diseñar un plan de trabajo en conjunto y caminar en unidad por el bien del gremio. Es esto, precisamente, lo que convierte a los liderazgos en buenos liderazgos.
Bajo esta ideología, que apela a la legalidad y la justicia, Oved está sentando un precedente en el sindicalismo magisterial de Chiapas. No es con porros, griterío y confrontaciones como se solucionan los problemas, sino con responsabilidad, acuerdos, diálogo y unidad.
EXCELENTES NOTICIAS
Por supuesto, Roma no se hizo en un día. Detrás de estas acciones resta mucho trabajo por hacer si lo que se quiere es recuperar la imagen del maestro, garantizar justicia laboral y lograr que la enseñanza en Chiapas sea de calidad.
Lo bueno es que, por lo que se ha visto durante la incipiente dirigencia de Oved Balderas, es que el Gobierno del Estado y la Sección 40 del SNTE ahora sí están caminando por la misma ruta, lo que no es un asunto menor.
Twitter: @_MarioCaballero










