No pasar desapercibida la cultura artesanal
Afortunadamente no todo son noticias que circunden en la inseguridad que se ha desatado en las últimas semanas a la entidad chiapaneca. La muerte de dos mujeres a manos de supuestos feminicidas, el levantón de una cantante en la capital y el secuestro de trabajadores de Seguridad Pública como medida de presión para resolver problemas entre supuestos cárteles, empaña en gran medida actividades que tienen que ven con la creatividad, la cultura, la artesanía.
En este otro mundo, la agenda programada meses atrás para celebrar el evento Capacitaciones Original 2023 para la comunidad artesanal del sureste, prácticamente pasó a segundo término, transcurrió desapercibida por los reflectores que atrajo el hecho protagonizado por el secuestro de los 16 hombres en la carretera Tuxtla-Ocozocoautla, el pasado martes por la tarde.
Sin embargo, toca citar y no dejar que se olvide el papel que juega la comunidad artesanal, y, además, la importancia de proteger y rescatar las creaciones de cualquier tipo de codicia, robo o plagio.
Éste, comparado con el otro reflector, nos transporta a la creatividad que tienen hombres y mujeres para alcanzar, a través del esfuerzo y de una vida honorable, la calidad en lo que se hace y de lo que se vive, actividad que sin duda fomenta la unidad, y como el gobernador Rutilio Escandón Cadenas dice, “hace posible que se contenga el tejido social, abonando a la seguridad y la justicia”.
Lamentable que, a la secretaria de Cultura, Alejandra Frausto Guerrero, le haya tocado la mala suerte de estar en una fecha que le opacó los reflectores para, sino presumir, sí difundir un evento donde se entregaron instrumentos musicales a agrupaciones que forman parte de los Semilleros Creativos del programa Cultura Comunitaria.
Por eso coincidimos que la cultura en ese aspecto es única, pues acá la única arma fulminante y mortífera es la creatividad, la disputa por las ideas que proyectan productos alegres, cómodos y con identidad.
La magia de los artesanos y artesanas es visionaria, gratificante y éste sí que da paz interna para portar una prenda, para adentrarse en la música regional, para bailar música ancestral, que da identidad a los pueblos.
En esta “guerra” de la cultura, del aprendizaje, de la ilustración, del conocimiento, no hay grandes ganancias financieras, pero a diferencia de las otras “guerras”, hay paz, existe tranquilidad, armonía y un deseo de hacer lo que gusta y se precia de tener un valor incalculable en uno mismo. A esa riqueza casi espiritual nos lleva a reconocer lo que se hace con amor.
Con ello nos referimos a lo que la funcionaria federal dijo con el proyecto Original, pues da prioridad a los artesanos sobre priorizar sus ideas, sus productos, que decidan qué desean vender, pero hay otros “elementos que no tienen un valor económico al ser sagrados por ser propios y pertenecer a lo más íntimo de sus culturas, por ello se busca proteger y rescatar las creaciones de cualquier tipo de plagio”.
Sin duda que las comunidades de Chiapas nos han puesto el ejemplo de cómo hacer bien las cosas, de cómo se van formando su vocación creativa, artística, desde la perspectiva de sus raíces ancestrales, y bien llamados “agentes culturales”.
Además, hay que darle el valor que se merece al intercambio de ideas que se fomenta con la partición de personas de otros estados del sureste, con otra cultura, con otro enfoque de ver la cotidianidad de su entorno social.
Por cierto, lo mismo sucedió con la Premiación del XI Concurso Nacional de Textiles y Rebozo 2023, donde hay que resaltar que algunos artesanos ya forman parte de la maestría del uso de la técnica textil, y debido a la descentralización de estos concursos nacionales, de 2022 a 2023 se pasó de 430 a 586 participantes -donde el 85 por ciento son mujeres-, algo que pareciera no tuviera mucho valor, pero que, en la obtención de los resultados, está el gran aporte a la cultura en México y Chiapas.










