Marco Alvarado / Diario de Chiapas
La exposición pública de menores de edad, así como la difusión de imágenes de niños, niñas y adolescentes con fines políticos, también constituye una violación al derecho que tienen del resguardo de su identidad.
De acuerdo con la Red por los Derechos de la Infancia en México (REDIM) el uso de menores para estos fines, ya sea como parte de proselitismo o autopromoción, representa una violación al artículo 4o Constitucional, referente al interés superior de la niñez y a las obligaciones suscritas por el Estado mexicano como la Convención de los Derechos del Niño.
Esto es aún más grave si se trata de menores que han sido víctimas de algún delito o enfrentan una situación que los vulnera, toda vez que la Ley General de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes prohíbe en sus artículos 68 y 80 la difusión de imágenes de niñez, en especial cuando son víctimas; por lo que seguirles exponiendo sólo contribuye a revictimizar todavía más su situación.
La exposición de menores con fines políticos o mediáticos no se justifica, y mucho menos si esta práctica es realizada por funcionarios, ya que esto contribuye a que continúen conductas en las que hacen un uso y explotación indebida de las infancias.










