Jim Morrison,
poeta americano

José Natarén Tuxtla Gutiérrez, Chiapas

Sábado 3 de julio del año 1971. Apenas tres semanas después de la masacre del Jueves de Corpus en México. Mientras Carole King alcanzaba la cima con la clásica It’s too late y el libro más vendido de la temporada era The Passions Of The Mind de Irving Stone, mientras el napalm y el acero americano arrasaba a los civiles en Vietnam y a unos meses de que el autor del Canto General fuera reconocido con el Premio Nobel. Contracultura, rock, literatura; la juventud durante la guerra fría. El día de la muerte del rey lagarto: Jim Morrison, cantante del grupo de rock The Doors, como el héroe de John Milton, soberbio y desafiante, convencido de que el alma de chamán entró en él luego de un accidente que presenció en una carretera cuando era niño. Al igual que Janis Joplin y Jimi Hendrix -cantante y guitarrista insuperables- dejó el mundo a los 27 años, también como Robert Johnson. Desde entonces, su tumba es la más visitada del cementerio del Père Lachaise.
James Douglas Morrison (1943), estudiante de cinematografía en la Universidad de California, Berkeley, buen lector de William Blake, el psicoanálisis freudiano y de Nietzsche, Joyce y Marcuse. Lideró uno de los mejores grupos de la historia del género, por incorporar al rock psicodélico, elementos del jazz y el blues -y hasta el expresionismo alemán de Bertold Brecht-, así como por las letras escritas que escribió a la par de los poemarios The Lords (1969), The New Creatures (1969) y An American Prayer (1970). Su obra se enclava en la tradición norteamericana y continúa el legado de los beatnicks. Sobre todo, leyó a Baudelaire, Rimbaud y Mallarmé. No es gratuito que Jimbo abandonara E.E.U.U. para vivir en París.
El nombre The Doors, alude al Matrimonio del cielo y el infierno (1973) de Blake: “Si las puertas de la percepción estuvieran purificadas todas las cosas se le habrían mostrado al hombre como son: infinitas”. Uno de los grupos más queridos en México, The Doors debutó con un disco epónimo que ha venido revelando su esplendor desde hace 55 años. Producido por Paul A. Rotchild para Elektra Records, incluye temas memorables como Light my fire y la ominosa The end, utilizada por Francis Ford Coppola en la clásica Apocalipse Now. También Soul kitchen, que dio nombre a una columna periodística de José Agustín y The cristal ship (El navío de cristal), que bien puede asumirse como un homenaje a The Crystal Cabinet de Blake Le Bateau ivre de Rimbaud.
Leamos a Morrison en la traducción del poeta José Vicente Anaya: “Ya llega la noche/ con su legión púrpura. / Retírense/ a sus tiendas de campaña/ y a sus sueños./ Mañana tomaremos la ciudad/ de mi nacimiento./ Quiero estar preparado”.

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