Agencias
El museo tiene su propia mascota, que preside la entrada y da la bienvenida a los visitantes; se trata de una representación de “La Muerte”, guadaña incluida con aspecto amigable y algo infantil que brinda una primera pincelada de lo que se encontrará en la lúgubre visita.
Este lugar, situado cerca de las tumbas de genios universales de la música como Beethoven, Strauss, Brahms o Schubert, exhibe unos 250 objetos e imágenes originales, como un carruaje de transporte de cadáveres de 1900 o un ataúd plegable de 1784, similar a los que el emperador José II utilizaba para reciclar ataúdes.
Además, entre los 13 vídeos que se proyectan en monitores, se puede ver el del funeral del emperador Francisco José, en 1916.










