A Luis Alberto Albores Figueroa lo involucran en un nuevo fraude, esta vez en complicidad con los hermanos Pablo y Felipe Salinas Pedrero, y Alejandro Álvarez Puga. Ellos vendieron una plaza comercial que se encuentra embargada
Ainer González / Diario de Chiapas
El notario público 178, Luis Alberto Albores Figueroa, está presuntamente involucrado en un nuevo fraude, esta vez en complicidad con los hermanos Pablo y Felipe Salinas Pedrero, y Alejandro Álvarez Puga. Ellos vendieron una plaza comercial que se encuentra embargada.
De acuerdo con la carpeta de investigación 0021-101-0204-2022 y a la causa penal 90/2022, a las cuales tuvo acceso este medio de información, Álvarez Puga junto con los hermanos Salinas Pedrero, en colaboración de Luis Alberto Albores Figueroa, notario público de El Parral, defraudaron a Ana Laura Oropeza Nájera, a quien le vendieron una plaza comercial que está embargada, es decir, que no pudo ni debió ser comercializada.
En consecuencia, según la causa penal, Albores Figueroa también es señalado en otros casos por falsificación y alteración de documentos notariales. La víctima de este nuevo fraude inmobiliario solicita a las autoridades competentes y al gobernador que se le revoque la notaría a Luis Albores Figueroa.
La víctima reconoce que el notario público 178 con sede en El Parral, ha sido vinculado a miles de fraudes a nivel nacional, el que tanto su nombre como el de la notaría pública en Chiapas han aparecido como pieza clave de investigaciones relacionadas con personajes como Rosario Robles (orquestadora de la Estafa Maestra) y el ex gobernador veracruzano Javier Duarte.
Por ejemplo, dijo que en diciembre de 2019 su nombre y notaría pública cobraron relevancia tras ser incluidos como pieza clave del fraude cometido, por la propia Rosario Robles y Javier Duarte, contra Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (SEDATU), mediante la creación de empresas fantasma y la realización de pagos simulados.
Por otra parte, y acuerdo con la investigación hecha por el periódico Reforma, Robles Berlanga consumó el desvío de 164 millones de pesos a través de una red de 11 empresas fantasma, entre 2016 y 2017. La “empresa ancla” utilizada para la firma del contrato original con la SEDATU fue Agatha Líderes Especializados S.A. de C.V., que tenía como apoderado legal a Alfonso Gómez Méndez, con domicilio en Tuxtla Gutiérrez.
Po tanto, los testimonios ministeriales, la Notaría 178 está involucrada en la falsificación de actas de asamblea general y la expedición de copias certificadas que finalmente un grupo de defraudadores en la Ciudad de México ha utilizado para solicitar cambios de firmas electrónicas, nuevos tokens, nuevas chequeras y abrir cuentas bancarias de la empresa víctima, a fin de luego solicitar créditos y dinero que evidentemente no llegan a manos de los verdaderos empresarios defraudados.










