La crónica hablará por Chiapas

¡A volar papelotes en la Lomita!

(Fragmento)

Marco A. Orozco Zuarth [email protected]

Compartimos una parte de esta nostálgica Crónica de Gumasat:

La Lomita es un pequeño cerro ubicado en la zona sur poniente de Tuxtla, junto a la actual colonia del ISSSTE; su nombre se debe a que es una pequeña loma. Lo más interesante de La Lomita era que se trataba de una zona plana y alta, y por esta característica era ideal para volar papelotes*.
Íbamos con la familia por las tardes a volar papelotes, y la más larga satisfacción era que nosotros mismos los fabricábamos. Su estructura es muy sencilla, consta de una cruz de carrizo delgado, llamado pituti, que se compraba en las tiendas de piñatas o con los indígenas en las florerías que están enfrente del mercado público “20 de Noviembre”. Aún hoy podemos conseguir el pituti en las tiendas de piñatas.
El pituti se cortaba a la mitad longitudinalmente, y la parte plana debía quedar hacia adentro; la parte redonda quedaba hacia fuera, en contacto con el papel. La forma más común y sencilla de fabricar un papelote es un rombo; se amarraba la cruz con hilo de cáñamo y se unían las puntas exteriores con el mismo hilo. Mientras más lados tuviera el papelote, más difícil era de fabricar; pues el chiste es amarrar en el centro los palitos que le dan forma y después unir las puntas de los palitos o pitutis con el hilo; éste debe quedar tenso para soportar el papel que lo cubrirá.
Se utilizaba papel de china, aunque era un poco resistente pero muy vistoso; en cambio, si utilizábamos papel periódico, su aspecto era menos bonito pero era mucho más resistente. El papel se pegaba con engrudo o con pegamento blanco. El papel se cortaba un poco mayor que el tamaño del papelote, para permitir doblar las puntas del papel y pegarlo sobre los hilos tensados.
Una vez forrado de papel, el papelote sólo necesitaba frenos, que son hilos del mismo cáñamo que salen de las tres puntas superiores del papelote y se unen en un nudo; la parte medular de saber hacer un papelote consistía en el freno, pues es éste el que determina la inclinación que va a tener el papelote al estar volando, y esto tiene que ver con su estabilidad en el aire y el tiempo que pasará encumbrado. Recuerdo que tardé muchos años en aprender a hacer un buen freno, porque al principio mis frenos no estaban firmes y el nudo del hilo se corría, lo que ocasionaba que el papelote se elevara demasiado y cayera sin control al suelo.
Para evitar que el papelote comience a girar como loco una vez elevado (le llamábamos a ese movimiento colear), se utiliza la cola, que no es más que el contrapeso; las colas eran por lo general pedazos de trapo delgado y ligero, para permitir colocar grandes y largas colas a los papelotes.
Otra forma, más fácil todavía, para tener un papelote era comprarlo con los piñateros, pero no es la misma emoción que hacer el propio.


*Nota: En Tuxtla Gutiérrez, como en otros municipios de Chiapas, se le llamaba papelote; actualmente se le conoce como papalote.

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