José Luis León Robles                                        

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Muy buenos días distinguidos lectores, el día de hoy les traigo un tema de relajamiento en estas temporadas que  muchos de ustedes pueden estar hasta el tope de la información política, que por cierto muchas personas del marketing publicitario y de imagen en los medios electrónicos tratan de dejar bien parados a algunos personajes nada gratos en nuestros estado a través de memes que les permita agraciar su imagen, y que decir de la reciente denuncia en contra de un ex servidor público del IMSS,  por la supuestas irregularidades de la adquisición de elevadores HITRA, que únicamente están observando las irregularidades en el procedimiento de su adquisición, más no se hace referencias a la investigación del mantenimiento operativo actual, en fin para que no se estrese en estos temas, mejor vayamos a conocer a buda y que podemos aprender en estos momentos caóticos. Buda vivió hace aproximadamente 2600 años, y para los que tienen la concepción de que era un dios, déjeme decirle que no, era una persona humana que vivió con grandes lujos.  Buda no es un nombre, sino un título. Es la palabra en sánscrito que significa “la persona que está despierta”. A lo que un buda está despierto es a la verdadera naturaleza de la realidad. El budismo enseña que todos vivimos en una neblina de ilusiones creada por percepciones equivocadas e “impurezas” -odio, avaricia, ignorancia. Un buda es alguien que está libre de esa niebla. Se dice que cuando un buda muere él o ella no renace, sino que pasa a la paz del Nirvana. El Nirvana no es la banda de rock estadounidense que conocemos nosotros los chavos rucos, sino que es un “cielo”, sino un estado transformado de existencia. Siddhartha que fue un príncipe, tenía veintinueve años cuando su vida cambió. Se dice que en un trayecto fuera de sus palacios él vio primero a una persona enferma, luego a un hombre viejo, luego un cadáver. Esto lo sacudió hasta el centro de su ser; él se dio cuenta que su estado privilegiado no lo protegería de la enfermedad, la vejez y la muerte. Cuando Siddhartha vio a un buscador espiritual un “hombre sagrado” mendigo surgió en él la urgencia de buscar la paz mental, la paz mental que todos anhelamos en estos tiempos, por cierto. El príncipe renunció a su vida mundana y empezó una búsqueda espiritual. Él buscó maestros y castigó su cuerpo con prácticas ascéticas, así como ayunos extremos y prolongados. Se creía que castigar el cuerpo era la manera de elevar la mente y que la puerta hacia la sabiduría se encontraba al borde de la muerte. Sin embargo, tras seis años de esto, el príncipe sólo sintió frustración. Eventualmente, él se dio cuenta de que el camino hacia la paz es a través de la disciplina mental. En Bodh Gaya, en el estado de la India moderna llamado Bihar, él se sentó en meditación bajo un árbol ficus, “el árbol del Bodhi”, hasta que despertó, o realizó la iluminación. A partir de ese momento sería conocido como el Buda. E l pasó el resto de su vida enseñando a la gente cómo realizar la iluminación por sí mismos. Dio su primer sermón en lo que hoy en día se conoce como la ciudad de Sarnath, cerca de Benarés, y luego caminó de villa en villa, atrayendo a discípulos a su paso. Él fundó la orden original de monjas budistas y monjes, muchos de los cuales se volvieron grandes maestros. Él murió en Kushinagar, ubicado en lo que ahora es el estado de Uttar Pradesh en el norte de la India, alrededor del 483 AC. Hay multitudes de budas, especialmente en las escrituras y el arte Mahayana y Vajrayana. Estos representan aspectos de la iluminación, y también representan nuestras naturalezas propias más profundas. El individuo calvo, gordito y riéndose que muchos occidentales piensan que es Buda, es un personaje del folklore chino del siglo décimo. Su nombre es Budai en China o Hotei en Japón. Él representa alegría y abundancia, y es un protector de los niños, de los enfermos y de los débiles. En algunas historias se explica que es una emanación de Maitreya, el Buda del futuro. Espero contar con su amable lectura la siguiente semana, si el creador nos lo permite claro esta.

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