Chiapas y Guerrero, las entidades más afectadas a raíz de la pandemia, reporta el Coneval

Marco Alvarado/ Diario de Chiapas

De acuerdo con un estudio del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval) y el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) en México, la incidencia de la pobreza multidimensional en hogares con niñas, niños y adolescentes, aumentó como consecuencia de la pandemia de COVID-19.

Según esta investigación, en Guerrero y Chiapas, ocho de cada 10 niñas, niños y adolescentes se encontraban en situación de pobreza al momento del análisis, de hecho el incremento en la pobreza extrema fue el principal componente que empujó el aumento de la pobreza infantil, que pasó de 8.7 por ciento en 2018 a 10.6 por ciento en 2020, entre la población de cero a 17 años de edad.

Durante este tiempo se observó un incremento de la pobreza en la población infantil y adolescente de 2.3 puntos porcentuales, pasando de 50.3 a 52.6 por ciento; este aumento se debió en gran parte a la crisis de los ingresos familiares como consecuencia de la pandemia por COVID-19.

La situación es particularmente peor para las poblaciones originarias, ya que de las niñas, niños y adolescentes que hablan una lengua indígena, nueve de cada 10 están en situación de pobreza.

De hecho en las localidades rurales, la pobreza extrema en población infantil y adolescente fue casi cuatro veces mayor que en las localidades urbanas de 100 mil habitantes o más. Sin embargo, la vulnerabilidad por ingresos es mucho mayor en las grandes zonas urbanas que en las rurales.

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