Letras Desnudas

Mario Caballero

La secretaria de Medio Ambiente e Historia Natural ya está cargando sus baterías para enlistarse como aspirante a diputada por Comitán de Domínguez, su tierra natal. De hecho, su jefa de prensa ya ha comenzado a realizar algunos eventos en la región para promocionar su nombre, lo que podría estar implicando el uso ilegal de recursos públicos.

La aspiración política de María del Rosario Bonifaz Alfonzo de querer saltar de una Secretaría de Estado a una diputación es, por sí misma, un descaro.

Está en su derecho de querer participar por un cargo de elección popular. Eso ni dudarlo. Empero, ¿se lo merece? ¿Se ha ganado la confianza para ostentar un puesto que exige un firme compromiso con los intereses de la sociedad? ¿Tiene capital político con qué entrarle a la batalla? ¿Cuenta con el respaldo de la gente, de la clase política, que al final del día es parte fundamental de un triunfo legítimo o de un fracaso descomunal?

En la humilde opinión de este columnista, no en ninguna de las anteriores interrogantes.

¿SE LO MERECE?

Para empezar, Bonifaz no entiende que los tiempos de la política son otros, en los que el mismo presidente Andrés Manuel López Obrador ha demandado un gobierno con funcionarios competentes, responsables, comprometidos con las causas sociales, con espíritu democrático y, esencialmente, honestos, que coadyuven en la generación de un cambio en la vida política del país, lo que él ha llamado ambiciosamente como Cuarta Transformación.

Ella, a pesar de formar parte de una administración morenista, la del doctor Rutilio Escandón Cadenas, no es una funcionaria pública así. Todo lo contrario, su incompetencia está demostrada en que no ha cumplido con su función de proteger, fomentar y preservar los recursos naturales de Chiapas. Vaya, ni siquiera ha podido mantener los proyectos forestales de gobiernos anteriores que venían arrojando buenos resultados.

A esto hay que agregar que por su incapacidad en la elaboración y ejecución de proyectos ha sido varias veces conminada a reembolsar los recursos federales recibidos por la dependencia. Recientemente tuvo que devolver 8 millones de pesos a la Federación y en años anteriores cantidades similares por no haber presentado los proyectos para la conservación del manatí, para el mejoramiento Orquidario y Jardín Botánico de Comitán, entre otros.

Para mayor inri, se conoce que el jefe de la Unidad de Planeación, Mario Alberto Zunún Vera, ha sido el encargado de buscar la manera de eliminar o suspender los proyectos en marcha. Y por dos razones. La primera, por no saber cómo desarrollarlos. Segunda, porque presentan irregularidades en el manejo de los recursos financieros, según reportan diversas auditorías.

Por otro lado, su falta de responsabilidad es visible en que hay daños ecológicos por todas partes. Ahí están los más de 250 incendios forestales registrados en la entidad en los meses pasados, la muerte de la nutria del Zoológico Miguel Álvarez del Toro, el robo de aves en cautiverio y la nula gestión en cuanto a la salvaguarda de las 50 Reservas Naturales Protegidas de Chiapas, donde no existe vigilancia y que están prácticamente abandonadas.

Por si fuera poco, las cifras que María Bonifaz ha presentado como resultados de su gestión son las de la Conafor, toda vez que la Semanh no cuenta con experiencia técnica y administrativa para sacar adelante los compromisos propios de la institución. Una vergüenza.

Esto se debe en gran medida a que ha realizado despidos en masa del personal capacitado, con muchos años de experiencia en el organismo y que venían realizando un trabajo encomiable.

A ello se suma que ha contratado gente inexperta que, independientemente de su juventud, desconoce las tareas que deben realizar en materia forestal y cuidado del medioambiente. Como botón de muestra está que en los casi cinco años que lleva en el cargo ha cambiado cinco veces al titular de la Dirección de Organización y Capacitación para el Desarrollo Forestal.

Respondamos entonces: ¿merece María Bonifaz alcanzar un cargo legislativo después de sus malos resultados en la Secretaría? Obviamente, no.

¿CON QUÉ CONFIANZA?

Y si por un lado carece de méritos personales y profesionales; por el otro, ¿qué confianza podría inspirar si desde que asumió el cargo se convirtió en una funcionaria déspota, farsante y con señalamientos de nepotismo y desvío de recursos públicos?

Es un secreto a voces que María Bonifaz encabeza una tiranía en la Secretaría de Medio Ambiente junto con sus familiares, la mayoría de apellido Altúzar, que son los que hostigan, reprimen y acosan al personal.

Últimamente se supo que dio la orden de realizar inspecciones intimidatorias a los trabajadores en sus respectivas áreas laborales, sobre todo a aquellos que han tenido el valor de denunciar los abusos de poder, despidos injustificados y corrupción, con el fin de persuadirlos de ponerle fin a sus inconformidades.

En el colmo, Bonifaz Alfonzo hace alarde de ser intocable. Fuentes a este columnista han declarado que ante cada acusación en su contra responde que le vale, pues alega estar bien agarrada de sus familiares que ocupan cargos relevantes en el Gobierno Federal.

Esto, sin lugar a dudas, representa una afrenta al mismo gobernador del estado, quien le dio la confianza para desempeñarse correcta y honestamente, y a la misma 4T ya que lo que alega se llama influyentismo e impunidad, dos inmoralidades que el actual gobierno ha decidido desterrar.

Pero el miedo no anda en burro. Ella que se dice muy influyente y poderosa teme que en una de esas la guillotina pase sobre su cabeza debido a la multitud de denuncias en su contra. Por eso, para taparle el ojo al macho, ha ordenado que las distintas direcciones realicen recorridos y visitas en las áreas naturales a su cargo y protección. Aunque de esto no ha habido ningún avance.

¿DIPUTADA?

La pregunta del millón: ¿para qué quiere ser diputada María Bonifaz Alfonzo de una región donde no la conocen y para la que durante todo este tiempo no ha hecho nada?

La única respuesta sensata es que busca protección. Sí, protección por los presuntos desvíos de recursos públicos, por maltrato laboral, tráfico de influencias, nepotismo y abuso de autoridad.

María Bonifaz es una funcionaria inútil que no empata con los postulados de la 4T (no mentir, no robar, no traicionar) y desacata la orden del gobernador Rutilio Escandón de no utilizar los recursos del pueblo en proyectos políticos personales.

De acuerdo con revelaciones de los trabajadores de la Secretaría, Bonifaz ha realizado recortes presupuestales en diversos rubros para destinar el dinero en su ilegal campaña política anticipada.

Le pregunto, apreciado lector, lectora, suponiendo que María Bonifaz llegara a ser candidata a diputada, ¿votaría por ella, por cuya incapacidad existen daños irreversibles en la flora y fauna chiapaneca, que ha reprimido al personal a su cargo y que está acusada de utilizar las facultades propias del cargo en su propio beneficio?

Yo no.

Twitter: @_MarioCaballero

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