El uso de una prótesis marca la diferencia en la calidad de vida del paciente, pero se requiere de una valoración profesional para obtener el auxiliar de movilidad idóneo para la persona que lo necesita.
Marco Alvarado/ Diario de Chiapas
En México hay al menos 780 mil personas que han sido amputadas de una pierna, según el último censo del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), y más de cinco millones viven con alguna complicación que les dificulta el desplazamiento, de acuerdo con la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición.
Ambos estudios señalan que las enfermedades crónicas, los procesos de malformación o el cáncer, y los accidentes, están entre las principales causas de una amputación.
En estos casos el uso de una prótesis marca la diferencia en la calidad de vida del paciente, pero se requiere de una valoración profesional para obtener el auxiliar de movilidad idóneo para la persona que lo necesita.
Sobre la creación de una prótesis, Fabricio de Jesús Antonio García, licenciado en ortesis y prótesis, explicó en una entrevista que debe ser a la medida, como resultado de una evaluación para conocer las necesidades del paciente, ya que de otra forma, sus problemas pueden aumentar.
“Las prótesis son únicas, no le quedan a ningún otro paciente, y tampoco es aconsejable usar las de otra persona, por cuestiones de higiene y el riesgo de que desarrollen úlceras porque cada prótesis es resultado de un molde único”.
La necesidad de una prótesis es alta, si se toma en cuenta que los datos de la Academia Nacional de Cirugía, indican que 75 personas son amputadas todos los días en el país, aunque esto incluye toda clase de miembros.
De acuerdo con este especialista en ortesis y prótesis, desde el año 2013 a la fecha, sí aumentó la necesidad de las prótesis, especialmente entre pacientes con diabetes, de ahí que se recomiende la valoración de un profesional en el área, antes que tratar de remediar las dificultades de movilidad de otras formas, o incluso de evitar el uso de una prótesis.
“El riesgo de recargar todo el peso en una sola extremidad es alto, incluso hasta puede requerir una segunda amputación”, destacó.
Existen muy pocas instituciones públicas dedicadas a atender a pacientes que han sufrido, por ejemplo, la amputación de sus piernas, los cuales no tienen acceso ni a procesos de rehabilitación ni a prótesis de pierna, ya sea por su baja fabricación o por sus elevados costos.
Sobre los costos, Fabricio de Jesús Antonio García comentó que hay notables diferencias en función de los materiales, el tipo de prótesis que se requiere y las necesidades del paciente, de ahí que para obtener una sea necesario acudir con un especialista en ortesis y prótesis, un área que desempeñan pocas personas en Chiapas, pese a la creciente demanda de este tipo de auxiliares para la movilidad.
De hecho, se estima que al año quedan amputadas más de 20 mil personas, mientras que el porcentaje de prótesis fabricadas por programas públicos es sólo de mil 500, por lo que la mayor parte de la población queda desatendida.










