El primer movimiento de la luz, de Arbey Rivera

Jorge Éver González Domínguez
Chapas de Corzo, Chiapas
Se presentó este 9 de septiembre en el centro cultural Exconvento Santo Domingo de Guzmán, de Chiapa de Corzo, Chiapas, el libro El primer movimiento de la luz, del poeta y artista plástico Arbey Rivera, a las nueve y media de la mañana. El calor se hizo presente para escuchar los comentarios de César Trujillo Sánchez y de quien esto escribe, en evento moderado por la Lic. Alejandra Nandayapa de la Rosa.
En tan emotivo evento estuvo presente el artista Antún Kojtón, quien tradujo al tseltal dicha obra.
Se dijo que en este poemario trilingüe habría que encontrar la danza de luz que nos ha dado origen.
Ese primigenio aliento de vida cuando llegamos a este mundo al germinar la semilla.
El próximo lector deberá poner total atención a la sutileza de los versos de donde se cuelga la idea y presenta esa luz que somos todos.
Este libro está destinado a su éxito por la filosófica presentación de nuestros orígenes.
Arbey Rivera, ha retomado muchas veces el tema de nuestra madre tierra, de nuestros orígenes, ¿será porque somos un soplo de aliento en esta inmensidad de vida?
Al abrirse el cosmos para dar paso a una vida, se mueve el silencio con su danza de luz y el poeta se encuentra presente para retomar ese tan significativo momento.
Llama poderosamente la atención en este poemario, esa ráfaga de luz como hilo conductor de todo el libro; existe una danza que se mueve al inicio de la vida, pero está presente también esa misma danza al llegar a la muerte, cuando la luz en un moviendo perfecto, también se mueve para apagarse.
Qué interesante tema se toca en toda la obra, con tanta luminosidad, con tanta música que vienen de otras lenguas y eso es otro plus a la obra: presentarla en tres leguas: español, tzeltal y tojo-ab ‘al.
Qué maravilloso presentar un poemario con tanto valor, valor en el sentido de valía, y valor en el sentido de cualidad.
El autor agradeció por la oportunidad de estar presente por primera vez en este recinto, donde en algún tiempo fue celda que fue la luz que iluminó a muchas religiosas.

Compartir:

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *