La Jornada
El científico británico Ian Wilmut, “padre” de la oveja Dolly, el primer mamífero clonado a partir de células adultas, ha fallecido a los 79 años, informó este lunes el Roslin Institute de Edimburgo.
El biólogo y su equipo idearon la técnica pionera que llevó al nacimiento de la famosa oveja, el 5 de julio de 1996, y revolucionó el campo de la clonación genética.
El trabajo de Wilmut “tuvo un alcance global”, afirmó Bruce Whitelaw, director de la institución académica escocesa en la que se llevó a cabo el avance, que recalcó que su legado continúa inspirando numerosos descubrimientos en “la investigación de la biología humana y animal”.
Dolly vivió durante casi siete años en un rebaño en el Instituto Roslin y tuvo media docena de corderos. En 2001, los veterinarios observaron que caminaba con dificultad por una artritis, un hallazgo que alimentó el temor de que los animales clonados envejecieran de manera prematura. El 14 de febrero de 2003, Dolly fue eutanasiada tras detectársele un cáncer de pulmón provocado por el virus jaagsiekte de las ovejas. Su cuerpo disecado está expuesto en el Museo Nacional de Escocia, en Edimburgo.
El nacimiento de Dolly se anunció al mundo en 1997 y desató la imaginación de la humanidad. El propio Wilmut expresó su inquietud desde el primer momento. “Somos conscientes de la posibilidad de utilizar mal este descubrimiento”, advirtió. “Clonar gente sería meternos en el terreno de la ciencia ficción. Todos los que participamos en esta investigación lo consideramos contrario a la ética”, declaró. Un documental estadounidense de 2001 condensó los temores en su título: Jugando a ser Dios. “Creemos que es importante que la sociedad decida cómo quiere emplear esta técnica y se asegure de prohibir lo que desee prohibir. Sería desesperadamente triste que la gente empezase a usar esta técnica con la gente”, alertó Wilmut.










