Noroña brinca porque lo quieren sacar de las gangas del poder
Gerardo Fernández Noroña es el político que sorprendió en las encuestas de las “corcholatas” al quedar en tercer lugar. Su actuar desafiante contra los propios adversarios de Morena, en especial contra Marcelo Ebrard, le valió elevar las preferencias, aunque no todos sabían que su actuación fue por consigna, quien lo dude no sabe entonces cómo se manejan los hilos de la política en el sistema mexicano.
La politiquería, como dice el presidente Andrés Manuel López Obrador, ha existido por siempre y hoy, que se han cansado de decir los interlocutores que ya nada es igual que antes, los que analizan cada paso y actuar de los personajes que se circundan en ésta, aseguran que es lo mismo, e incluso, peor, por el distintivo de que se niega, pero en los hechos se cometen embestidas propias de cómo se ejecutaban a finales del siglo pasado y principios del XXI.
Lo que es una realidad es que no cambian las formas ni el fondo de las estrategias. Por eso vemos las “guerras” sin cuartel que se están dando entre los poderes Ejecutivo y Legislativo contra el Judicial. La lucha por la supremacía está más vigente que en antaño, pues ahora los enfrentamientos son directos, sin esconder apariencias. Por lo menos del lado del inquilino de Palacio Nacional lo ha declarado abiertamente que no hay buenas relaciones.
Si el gobierno ataca al Poder Judicial, este responde con la ley en la mano, atizando sentencias o resoluciones que las ven como una afrenta en el poder Ejecutivo.
En este panorama se maneja lo que Fernández Noroña considera una afrenta a su persona lo que el Instituto Nacional Electoral (INE) y el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) proponen que las personas que sean o hayan sido acusadas de violencia política de género queden inhabilitadas de por vida de la actividad política pública.
Sí el ex legislador y ahora vocero de la Cuarta Transformación se queja de lo que para él es un insulto o algo inaudito porque quieren acabar con su carrera política no piensa igual cuando lanza sus dardos mortíferos contra el Poder Judicial. Quizás la propuesta de la SCJN no tenía destinatario, pero mientras son peras o manzanas, Fernández Noroña se cura en salud y se hace la víctima. En el argot popular se dice que está recibiendo “una sopa de su propio chocolate”.
Ahora bien, aunque ahora esté acuerpado por la Cuarta Transformación, se siente desprotegido al no tener fuero constitucional, pues esta se pausó o se quedó sin efecto al pedir licencia indefinida al cargo de diputado. Sin embargo, que no se preocupe, pues la mayoría en la Cámara Baja no le hará la grosería de bajarlo, cuando hoy tiene la bendición de Palacio Nacional por ayudar a ser más creíble el reciente proceso de selección de la coordinadora de los Comités de la Cuarta Transformación.
Ahora bien, que no se diga sorprendido porque para ser un ejemplo hay que tener las manos limpias. Cierto, el que el delito por el que se le acusa ya pasó e incluso, ya fue perdonado. Si fue grave o se quiere limpiar, por parte del TEPJF, las agresiones de los hombres sobre las mujeres, ese es otro problema.
Lo que es inconcebible es que se diga a ligera que la medida debería funcionar como cualquier otra falta, de cumplir el tiempo de sanción y de volver a reintegrarse al ámbito laboral. Si lo piensa así es porque no le conviene, pero si a través de la aplicación de la ley se pretende que se sancione para que ya no se vuelvan a cometer en el futuro, pues es una buena medida.
No sólo es su caso, en Chiapas está el tema del senador Noé Castañón, por quien pesa una serie de acusaciones contra su esposa, tras haberle quitado a sus hijos, obligarla a pagar pensión y de propiciarle una serie de atropellos a su ex mujer; no se le puede hacer nada legalmente porque tiene fuero constitucional. Sobre sus espaldas carga este dardo, a pesar de que su intención de ser candidato a gobernador es publica, aunque se desconoce que lo haga ahora que el partido Movimiento Ciudadano emita su convocatoria, tomando en cuenta que “sólo las personas con buena reputación militan en dicho partido”.
La ciudadanía ha expresado que, de estar la moneda del otro lado, Fernández Noroña hubiese iniciado una embestida desde la tribuna del Congreso. El tema ha servido para conocer la reacción de un personaje de la política, a quien se le reconoce su verborrea para abordar los temas políticos, pero que ésta decae cuando se ha puesto al servicio de la clase poderosa.
Ahora bien, quizás el Poder Judicial y el INE pusieron a prueba al vocero, pues no apruebe sancionar en los términos sugeridos, pero lo que demostró Fernández Noroña en su video que difundió para defenderse es su doble lenguaje. En Tribuna del Congreso defendía a capa y espada la política emprendida por este gobierno federal en materia de seguridad.
En su video de hace unos días reconoce que “no se ha erradicado nada de la violencia, nada en contra de las mujeres. Ahí están las cifras, la violencia monstruosa desde casa, trabajo, los feminicidios”.
Para defenderse hizo referencia a la “canallada” que le hicieron a Félix Salgado Macedonio, acusado tres veces de abuso sexual, pues “nunca hubo sentencia ni nada y lo retiraron de la vida política pública”. No hubo tal canallada debido a que regresó al senado, no está retirado, y si no hubo sentencia pues que mal estamos con la justicia, sino que les pregunten a las damas mancilladas, según la propia denuncia de las mujeres.
Para resumir que no estamos ante ninguna palomita blanca, inofensiva, ahí está el ejemplo de quien fuera la ex pareja de Fernández Noroña, la señora Martha Angélica Ojeda, quien exhibió una manta frente al pleno de la propia Cámara de Diputados, con la leyenda: “Noroña, vives del pueblo y traicionas al pueblo. Simulador, violento, mentiroso y vulgar ambicioso”. En fin, estar en el poder no es tan sencillo como parece cuando te portas no tan bien como dice que lo hace el ahora flamante integrante de la 4T.










