Agencias
Diario de Chiapas
Desde hace varios años el mexicano Saúl ‘Canelo’ Álvarez convierte a la ciudad de Las Vegas en su feudo dos veces al año. Esta vez, cuando se dirige a enfrentar al estadounidense Jermell Charlo el 30 de septiembre en la T-Mobile Arena, tampoco fue la excepción. Una bulliciosa multitud esperó y vitoreó al ídolo azteca en su llegada formal al Lobby del MGM Grand.
Rodeado fundamentalmente por el rojo, verde y blanco de la bandera mexicana y parapetado por los gritos de “Canelo, Canelo” y la música de un grupo de mariachis, el tapatío de 33 años se dio un baño de pueblo antes de su presentación 63 como profesional, donde expondrá sus cuatro cinturones (AMB, CMB, OMB, FIB) de campeón mundial de peso supermediano.
“El sábado verán a un Canelo diferente”, dijo el famoso púgil tapatío. “Será una gran pelea. Charlo es un peleador duro, pero el sábado ya le mostraré al mundo en que punto estoy”.
Minutos antes, Charlo, el retador y campeón indiscutible de peso superwelter, arribó a la instalación y los reunidos en el lobby del emblemático hotel de la ciudad del pecado aprovecharon para acercarse y verle de cerca, aunque para no faltar a la verdad, la verdadera celebridad fue el mexicano.










